San José, 25 jun (elmundo.cr) – El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) recalcó que trabajan “para servirle eficiente, honrada e imparcialmente a los costarricenses, a todos, sin importar su color político”.
Esto a raíz de las declaraciones del presidente de la República, Rodrigo Chaves, al asegurar que el TSE pretende amordazarlo durante la campaña electoral de 2026.
El TSE ajustó su interpretación del artículo 142 del Código Electoral, prohibiendo a las instituciones del Poder Ejecutivo, administración descentralizada, empresas del Estado, alcaldías y concejos municipales difundir mensajes que exalten sus atributos o logros, así como incluir la imagen de sus jerarcas durante el proceso electoral.
La decisión, tomada en la resolución n° 4190-E8-2025 del 20 de junio, busca proteger el derecho de la ciudadanía a una competencia electoral equitativa.
Ante esto, el TSE señaló que “nos ha desconcertado escucharlo recientemente sembrar desconfianza en el Tribunal Supremo de Elecciones, cuestionando su imparcialidad política y su compromiso con la democracia costarricense”.
“Don Rodrigo, este Tribunal Supremo de Elecciones es el mismo que certificó su victoria en las urnas en 2022, y pudimos hacerlo porque cuidamos los votos a su favor en una elección en la que su partido tuvo fiscales en menos de la mitad de las mesas del país y solo en cuatro de las 6.847 tuvo miembros de mesa”, sostiene.
Además, insistieron en que “este Tribunal Supremo de Elecciones es el mismo que las misiones de observadores internacionales felicitan elección tras elección por su saber hacer y su rigor técnico. Este Tribunal Supremo de Elecciones es el mismo que ocupa los primeros lugares del mundo en los rankings internacionales por la integridad de los procesos electorales que arbitra”.
“Este Tribunal Supremo de Elecciones es el mismo que en todos los estudios de opinión pública aparece como una de las instituciones mejor valoradas y en las que más confían los costarricenses. Y este Tribunal Supremo de Elecciones es la cicatriz con la que nuestro pueblo cerró la dolorosa herida abierta entre nosotros por la violencia política de la década de los 40 y la guerra civil de 1948. Nada justifica abrir de nuevo esa herida”, concluyó.