San José, 05 sep (elmundo.cr) – El Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Costarricense (SEC) expresó su indignación y rechazo ante el recorte de ₡371.516 millones al presupuesto de educación para el curso lectivo 2027 que la Administración Fernández Delgado planteó a la Asamblea Legislativa.
La organización advirtió que la decisión representa “un grave retroceso para la educación pública y constituye una muestra más de la falta de voluntad política de este Gobierno para colocar a la educación como una verdadera prioridad nacional”.
El gremio teme que la decisión ocasione un impacto en todos los ámbitos del sistema educativo, entre estos, infraestructura escolar, becas y ayudas para estudiantes, nombramientos de personal, mantenimiento de centros educativos, recursos pedagógicos, programas de apoyo y la calidad de los servicios educativos que recibe la población estudiantil.
El presidente Gilberth Díaz señaló que, “Costa Rica no puede darse el lujo de debilitar su ya de por sí erosionada educación pública. Por el contrario, después de años de rezagos, carencias, excusas y deterioro de las condiciones en que se desarrolla el proceso educativo, lo que corresponde es fortalecer la inversión pública en educación, no imponer nuevos recortes”
El portavoz aseguró que resulta particularmente preocupante que estas decisiones se produzcan en un país que históricamente ha defendido la educación como uno de los pilares fundamentales de su desarrollo. Y más preocupante aún, cuando persiste el incumplimiento del mandato constitucional del 8 % del Producto Interno Bruto destinado a la educación pública.
“Desde el movimiento sindical educativo denunciamos que estas políticas terminan trasladando el costo de las decisiones gubernamentales a quienes menos responsabilidad tienen: nuestra población estudiantil. Son ellos quienes enfrentarán aulas con mayores necesidades, centros educativos que urgen mantenimiento, programas que pueden verse debilitados, menos oportunidades de acceso y permanencia y mayores dificultades para recibir una educación pública de calidad”, agregó Díaz.
La organización hizo un llamado a las familias, estudiantes, comunidades, organizaciones sociales, docentes, personal del sector educativo y al pueblo costarricense a levantar su voz y exigir que la educación vuelva a ocupar el lugar que nunca debió haber perdido: el de prioridad nacional.