San José, 21 nov (elmundo.cr) – El conocido caso de corrupción en la Asociación Solidarista del Banco Nacional (Asebanacio) pone de manifiesto vacíos legales que permitieron la colocación de 2.180 millones de colones sin garantías, resultando en pérdidas de hasta 15 mil millones de colones asumidos por los asociados (Informe de Junta Directiva, año 2017).
Para abordar estos vacíos, el Frente Amplio presentó el proyecto de ley para Combatir la Corrupción en las Asociaciones Solidaristas que Realizan Intermediación Financiera (Expediente 24.053).
El proyecto, basado en los resultados de la investigación de la Comisión de Ingreso y Gasto Público (expediente #21.579), propone cambios cruciales.
La Ley de Asociaciones Solidaristas (N° 6970) actualmente exime al Banco Nacional y a la Sugef de responsabilidades una vez que transfieren los aportes a la solidarista. La iniciativa busca corregir esto, atribuyendo responsabilidad a ambas entidades en la administración de los fondos.
La diputada Sofía Guillén destacó que, según la ley actual, una vez transferidos los fondos, el Banco Nacional queda exento de responsabilidad, situación que la iniciativa pretende cambiar.
Además, la Sugef dejaría de estar eximida de fiscalizar a Asebanacio, ya que la ley constitutiva del Banco Central le otorga esa potestad. Se propone reformar el artículo 117 de la ley del Banco Central para que la Sugef tenga la responsabilidad de fiscalizar en todo momento a ambas organizaciones cuando realicen intermediación financiera.
El proyecto también modifica el artículo 4 de la ley de asociaciones solidaristas para evitar negocios entre asociaciones del sector público y la institución pública a la que pertenecen.
Esto busca prevenir casos como el investigado, donde el Banco trasladó solicitudes de crédito a Asebanacio para que otorgara préstamos en condiciones laxas y riesgosas. Asimismo, establece mecanismos de verificación del uso correcto de recursos por parte de las instituciones públicas que transfieren fondos de cesantía a las asociaciones solidaristas.