San José, 27 feb (elmundo.cr) – El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, lanzó un reto directo al mandatario de Costa Rica, Rodrigo Chaves Robles, y a la presidenta electa Laura Fernández Delgado, con el objetivo de concretar una reunión bilateral en la zona fronteriza de Paso Canoas para abordar los problemas operativos y logísticos que afectan el tránsito comercial entre ambos países.
Durante declaraciones públicas, Mulino aseguró que ya solicitó formalmente un encuentro para el próximo 24 de abril, antes de la toma de posesión de Fernández prevista para el 8 de mayo, con el fin de “destrancar Paso Canoas” y eliminar los obstáculos burocráticos que actualmente afectan el paso de mercancías.
“El ánimo es sincero pero determinado de ver cómo destrancamos Paso Canoas. Eso no puede seguir siendo lo que es hoy: la fila de mulas esperando hasta que alguien decida abrir los pasos, la burocracia entre aduana y migración. Eso tiene que desaparecer”, afirmó el mandatario panameño.
Mulino señaló que el problema es bilateral y evitó atribuir responsabilidades exclusivas. “No quiero repartir culpas. En el mejor de los casos son mitad y mitad”, expresó, al tiempo que insistió en la necesidad de implementar procesos más ágiles pero seguros.
El presidente de Panamá también destacó el avance del proyecto de aduana binacional, indicando que su país trabaja para concluir la infraestructura pendiente antes de diciembre de este año, con el objetivo de uniformar políticas aduaneras y facilitar el comercio regional.
Según explicó, la modernización del paso fronterizo es clave para impulsar el desarrollo económico y fortalecer la integración comercial centroamericana, especialmente ante futuros proyectos logísticos y portuarios en la región.
Mulino reiteró que espera concretar la reunión con las autoridades costarricenses para establecer soluciones conjuntas que permitan transformar Paso Canoas en un punto estratégico para el comercio internacional y no en un obstáculo para el desarrollo.