Múnich (dpa) – En esta maleta hay limón, pomelo y naranja. Pero las frutas no se pueden ver. Sólo se pueden saborear u oler. «Con esta maleta se puede detectar si alguien posee o no posee un sentido del gusto refinado», explica Guido Ritter. Él es profesor universitario y junto con otros científicos inventó esta maleta de los sabores.
¿Cómo es el sabor del chocolate? Claro: dulce, suave y cremoso. Pero algunas personas son capaces de detectar algunas cosas más. Gracias a la maleta de los sabores, una sencilla prueba permite descubrir quién tiene un sentido del gusto altamente desarrollado.
Al abrir la maleta lo primero que vemos son unas bolsas de plástico con muchas cintas de papel blanco. Hay también unas latas pequeñas y cajas. Pero no se ven alimentos. ¿Cómo se puede hacer con esto un experimento sobre los sabores? Primero que nada se requiere de cierta tranquilidad, para que la persona pueda concentrarse mejor en los sabores, explica el experto.
La prueba consiste en poner en la boca, una a una, las tiras de papel. Éstas están impregnadas de distintos sabores. Unas saben a limón, otras a chocolate. «Hay que tratar de detectar qué sabor es el que se tiene en la lengua», explica el profesor Ritter. Nuestra lengua posee unas así llamadas papilas gustativas que nos permiten reconocer los sabores.
Hay también tiras saladas, ácidas o amargas. La maleta demás contiene unos pequeños tubos blancos, que parecen lápices. Dentro de ellos hay aromas. Uno huele a melón, el otro a fresas frescas. Pero los tubos no llevan etiqueta, hay que detectar el aroma sin ayuda.
Después de degustar y oler cada sabor y cada aroma hay que contestar unas preguntas en una computadora y decir cuál fue el sabor o el olor que uno detectó. Al final se obtiene un puntaje que determina que tan fino es el gusto y olfato de cada quien.
Pero si se obtiene una baja puntuación, no hay que preocuparse, ya que el sentido del gusto se puede entrenar. «Si se prueban determinados sabores frecuentemente, es más fácil recordarlos la próxima vez», afirma el profesor Ritter.
¿Pero para qué se necesita esta prueba? «Hay oficios en los que es muy importante el desarrollo del sentido del gusto: panaderos, carniceros o cocineros, por ejemplo», nos explica el científico. También para personas que trabajan en fábricas de yogur o pizza congelada es importante tener un buen sentido del gusto para saber si sus productos tienen realmente un buen sabor.
