San José, 24 may (elmundo.cr) – El Partido Liberación Nacional (PLN), junto con la Juventud Liberacionista, organizaciones ecologistas, sectores sindicales y la fracción del Frente Amplio, intensificaron este fin de semana la presión sobre la bancada verdiblanca para que rechace el proyecto de “Ley de armonización del sistema eléctrico nacional” (expediente 23.414), cuyo texto sustitutivo —presentado por el mismo PLN— será sometido a votación en el Plenario Legislativo.
La iniciativa fue convocada para primer debate y la discusión podría iniciar este lunes, luego de agotarse el trámite de mociones y al vencer el próximo 25 de mayo el plazo de consulta institucional.
El secretario general del PLN, Miguel Guillén, pidió públicamente a las diputadas y diputados liberacionistas no respaldar el proyecto, al considerar que representa una amenaza para el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).
“La armonización eléctrica, tal como está planteada, no es una reforma: es una ruptura. No moderniza con visión social; abre una grieta en una institución que llevó luz donde el mercado nunca habría llegado”, afirmó Guillén en un audio difundido este sábado.
Aunque reconoció la necesidad de reformar el ICE para mejorar eficiencia e innovación, sostuvo que “Liberación Nacional no puede votar contra su propia historia”.
La presión también llegó desde la Juventud Liberacionista, cuyo Directorio Nacional divulgó un documento titulado “Argumentos técnicos y políticos contra la Ley de ‘Armonización’ del Sistema Eléctrico Nacional”, donde cuestionan el texto sustitutivo impulsado por la propia agrupación política.
Según señalaron, el proyecto “representa una amenaza directa a la soberanía energética del país, al modelo de servicio público solidario y a la misión histórica del ICE”.
Además, advirtieron sobre posibles riesgos constitucionales señalados previamente por la Procuraduría General de la República y por Servicios Técnicos de la Asamblea Legislativa.
La fracción del Frente Amplio y organizaciones ecologistas también se sumaron a los cuestionamientos durante una conferencia de prensa realizada el pasado jueves.
La diputada frenteamplista Sigrid Segura llamó a frenar el avance del expediente y pidió respaldo ciudadano para detener la iniciativa.
Por su parte, el jefe de fracción del FA, José María Villalta, aseguró que incluso los sectores que respaldan el proyecto deberían intentar devolverlo a comisión.
“Está tan malo el texto, que incluso quienes lo apoyan deberían tratar de devolverlo para poder arreglarlo; va a ser un desastre si se aprueba así como está”, manifestó Villalta.
El vocero de la Federación Ecologista (Fecon), Alberto Gutiérrez, hizo un llamado directo a la bancada liberacionista “para que no se encargue de sepultar la institución que este mismo partido creó hace más de 70 años”.
En la misma línea, Sergio Olivares Segura, presidente de la Asociación Nacional de Técnicos y Trabajadores de la Energía y las Comunicaciones (Anttec), pidió a la fracción verdiblanca rechazar “un nefasto proyecto que afectará a toda la ciudadanía costarricense”.
Mientras tanto, el jefe de fracción del PLN, Álvaro Ramírez, ha señalado que la bancada aún estudia el texto sustitutivo y analiza una eventual “agenda complementaria”.
“Nosotros estamos claros en que el país necesita más energía, energía verde y barata. El proyecto ayuda en esa dirección, aunque podrían requerirse acciones complementarias”, indicó Ramírez recientemente.