San José, 04 set (elmundo.cr) – Pagar incentivos salariales en el sector público costó en el primer semestre del presente año, el equivalente al 3,49% del Producto Interno Bruto.
La Contraloría General de la República publicó su informe de Evaluación fiscal y presupuestaria del sector público. En uno de sus apartados se hizo un análisis del pago de las remuneraciones e incentivos salariales que se ha hecho hasta el primer semestre del 2015 y los datos preocupan al ente contralor.
Al primer semestre del 2015, la partida de remuneraciones alcanzó los ¢2.5 billones, un 7,4% más que durante el mismo período del año anterior, y monto que representa un 8,8% del PIB estimado para el 2015. De ese 8,8% del PIB, un 3,49% se destinó para pagar los incentivos salariales de los trabajadores en el sector público.

Dichos incentivos salariales han representado un gasto de 1.007.630.000.000 colones. La retribución por años servidos concentra 359.107 millones de colones, la restricción al ejercicio liberal de la profesión llegó a los 150.046 millones de colones y otros incentivos 498.477 millones de colones.
La Contraloría llamó la atención sobre el gasto en este rubro, ya que los gobiernos locales y las Instituciones Públicas Financieras (IPF) son las únicas que tienen remuneraciones básicas, que no son superadas por lo pagado en incentivos salariales.
El caso que la CGR puso como ejemplo para analizar, es el gasto en incentivos salariales de la Universidad de Costa Rica, el cual aumentó un 11% respecto al primer semestre del 2014 pese a que las remuneraciones básicas únicamente habían crecido para junio, un 3%.
“Los incentivos crecieron a un ritmo casi 4 veces mayor. Propiamente en esta institución, el incentivo principal es la retribución por años servidos, que absorbió el 52% del monto ejecutado en la subpartida al mes de junio 2015”, explicó la Contraloría.
Asimismo en el Gobierno Central, los incentivos salariales en el Ministerio de Educación Pública crecieron un 13% durante el primer semestre del 2015, respecto al mismo periodo de año anterior. En el caso del Poder Judicial, ese crecimiento fue del 11%.
Las anualidades son el incentivo que más inercialmente crece según la Contraloría.
“Si se comparan dos puestos iguales, con un salario de ¢100.000, uno con una anualidad del 3% del salario base y otro sin anualidad, al cabo de 30 años el salario con anualidad alcanzaría la suma de ¢242.726 mientras que el otro se mantendría igual, es decir, habría aumentado 2,4 veces gracias al efecto de la antigüedad. Conforme la planilla de alguna institución aumenta su edad promedio, el pago por este rubro aumentará de forma sostenida en el tiempo”, detalló.

La Contraloría reconoció al Banco Central de Costa Rica y al Banco Nacional, por migrar el 37% de su planilla al contrato de salario único.
De acuerdo con cifras del Banco Nacional, los empleados de la categoría administrativa en el régimen de componentes ganan en promedio un 38% más que los funcionarios en salario único. En la escala técnica esta diferencia es de un 31% y en la escala ejecutiva un 13% más.
“Dentro de las ventajas de este sistema está la introducción de justicia salarial horizontal, al no existir diferencias salariales para un mismo puesto, sesgos que sí introducen las anualidades u otros incentivos”, dice el informe.
ALERTA. La Contraloría concluyó que se debe tener presente que en las condiciones actuales, la creación de empleo en el sector público y la política salarial tendrán impactos de largo plazo.
“Esto se debe a la naturaleza recurrente de este gasto, pues una vez creada una plaza se le deberá dar contenido presupuestario en los siguientes períodos, y a la complejidad de los sistemas remunerativos actuales”, finalizó.
