
San José, 25 feb (elmundo.cr) – Costa Rica cuenta con una nueva categoría de área protegida denominada Parques Naturales Urbanos (PANU), que busca conservar ecosistemas y bosques en riesgo en la ciudad, así como mejorar la salud física y mental de las personas.
Asimismo, busca aumentar la captura de carbono; estimular la recreación y ecoturismo; propiciar la conectividad biológica con la trama verde citadina y sus ríos; y prevenir desastres naturales.
El primer PANU podría declararse en Curridabat, con el Parque Ecológico La Colina.
El país cuenta con diez categorías de manejo, luego de crear la primera Área Silvestre Protegida en 1963. Ninguna de las categorías existentes hasta ahora consideraba las necesidades de espacios naturales urbanos.
“Esta nueva categoría de manejo permitirá enfocar las estrategias de conservación en las necesidades específicas que tienen los espacios amenazados por el crecimiento urbano no planificado. Es parte de los esfuerzos por subsanar la deuda histórica que tiene el país con la protección medioambiental en las ciudades”, dijo Carlos Alvarado, presidente de la República.
El bosque húmedo premontano, presente en las principales zonas urbanas del país, es el segundo tipo de bosque más alterado y reducido.
Hoy se conserva tan solo el 1,75% (9 mil hectáreas) de su cobertura original.
En Costa Rica el 60% de la población vive en la Gran Área Metropolitana, que constituye solo el 4% del territorio nacional, por lo que el modelo de conservación debía adaptarse a esta realidad, explicó Andrea Meza, ministra de Ambiente y Energía.
La creación de los PANU será liderada por el Sistema Nacional de Áreas de Conservación.
