
San José, 22 ago (elmundo.cr) – La Ministra de Justicia y Paz, Cecilia Sánchez Romero ordenó cerrar el antiguo ámbito de máxima seguridad del Centro de Atención Institucional (CAI), La Reforma.
De acuerdo con un comunicado del Ministerio de Justicia, el ámbito F de la Reforma se convertirá en un “módulo de oportunidades para la población”.
“Un lugar como este es completamente inadecuado, insalubre, enloquecedor. Por años ha habido personas ahí recluidas y eso no lo puedo permitir. Es mi obligación cerrarlo, por muchas razones, la principal: violenta la dignidad humana”, dijo en el comunicado de prensa la jerarca.
Las personas que hoy están ahí recluidas, un total de 38, serán trasladadas a otros centros penitenciarios del país, que según de acuerdo con el Ministerio, se hará con base en un estudio técnico.
Tras su cierre, el Departamento de Arquitectura se encargará de hacer los diseños y remodelar el lugar.
“Nuestra principal misión debe ser el asegurar condiciones a la población privada de libertad para que puedan retornar a la libertad en condiciones que imposibiliten su retorno a prisión. Ahí jamás lo lograríamos. Por la vigencia de los derechos humanos, por la reafirmación del Estado de Derecho, por la democracia y la dignidad, nunca más las tumbas como encierro”, dijo la ministra Sánchez.
De acuerdo con las autoridades, en ese ámbito se ubican personas que por sus problemas de convivencia con el resto de privados de libertad, no pueden permanecer en otros sitios de la prisión.
Sin embargo, Sánchez afirmó en su comunicado que las personas que están allí recluidas pasan encerradas durante 23 horas al día, en celdas pequeñas, oscuras y sin suficiente ventilación.
El ámbito F de La Reforma funcionó durante muchos años como el de máxima seguridad, hasta que en el 2005 se construyó el Ámbito E.
“La decisión se basa también en los reiterados informes del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura, que desde el 2010 ha considerado el ámbito F como un “depósito de personas”, que refleja un fracaso administrativo de las autoridades”, justificó Justicia y Paz.
El informe indica que a lo largo de casi 14 años, no se ha podido realizar una reconstrucción de ese ámbito.
“Lo grave es que han permitido que siga trabajando bajo un modelo represivo de 23 horas de encierro y una hora de sol, en celdas malolientes, oscuras, con servicios sanitarios tipo turco y con espacios de encierro que representan tratos degradantes para las personas privadas de libertad”, agrega el escrito de 2015, citado por el Ministerio.