San José, 31 may (elmundo.cr) – El expresidente de Costa Rica, Miguel Ángel Rodríguez, expresó sentimientos de gratitud, admiración y profundo lamento tras escuchar la resolución judicial que, según afirmó, confirmó que no existía evidencia que lo vinculara con el supuesto plan delictivo que se le atribuyó durante años.
Al concluir la lectura del fallo, Rodríguez aseguró que el momento más significativo fue escuchar a la presidenta del tribunal señalar que no existía ningún hecho que lo relacionara con las conductas ilícitas investigadas.
“Lo que me llegó al corazón y lo que justifica haber ido todo este proceso es cuando la señora presidenta dijo que no había ni un solo hecho que me relacionara con un plan delictivo que se me ha venido atribuyendo por la imaginación y el invento de la Fiscalía”, manifestó.
El exmandatario calificó el proceso como una experiencia extensa y dolorosa que afectó no solo a él, sino también a su familia, amigos y al propio sistema judicial costarricense.
“Ha sido un proceso muy largo, en el cual mi familia y yo, mis amigos y el sistema judicial costarricense hemos sufrido”, afirmó.
Rodríguez indicó que se marcha de esta etapa con tres sentimientos predominantes: gratitud, admiración y lamento. La gratitud, explicó, está dirigida a Dios por haberle permitido llegar con vida al desenlace del caso.
“Tengo seis o siete años más de la esperanza de vida de un hombre costarricense y siempre temí no poder ver este día”, expresó.
Según señaló, durante años mantuvo la preocupación de no alcanzar a presenciar la resolución definitiva del proceso. Por ello, aseguró que la decisión judicial representa para él una reivindicación personal tras una larga batalla legal.
Las declaraciones del expresidente se producen luego de conocerse el fallo que pone fin a uno de los procesos judiciales más prolongados y mediáticos relacionados con una figura política de alto perfil en Costa Rica.