Últimas noticias

Edicto

«Mejor un cerdo que un chavista»: la provocación también salió a las calles

San José, 20 oct (elmundo.cr) – La marcha en defensa del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) también fue escenario de mensajes cargados de ironía, críticas políticas y provocaciones contra el Gobierno.

Entre las pancartas destacó una de color rojo, con el dibujo de un cerdo vestido de piloto y una frase contundente: «Mejor un cerdo que un chavista».

El mensaje, dirigido contra los seguidores del expresidente Rodrigo Chaves, fue una de las expresiones de rechazo al chavismo que se observaron durante la manifestación en defensa del presupuesto universitario.

Sin embargo, el cartel tenía una particularidad que podía pasar inadvertida para quienes desconocen el cine de animación japonés.

El personaje dibujado era Porco Rosso, protagonista de la película del mismo nombre, estrenada en 1992, dirigida por Hayao Miyazaki y producida por Studio Ghibli.

La historia sigue a Marco Pagot, un expiloto militar italiano que combatió durante la Primera Guerra Mundial y que, tras una misteriosa transformación, terminó convertido en un cerdo antropomórfico.

El personaje trabaja como cazarrecompensas en el mar Adriático, en una historia ambientada en la Italia de entreguerras, marcada por el ascenso del fascismo.

Una de sus frases más conocidas es «Prefiero ser un cerdo que un fascista», expresión que los autores de la pancarta adaptaron a la política costarricense al sustituir la palabra «fascista» por «chavista».

De esta manera, el cartel no solo expresaba un rechazo al movimiento político identificado con Rodrigo Chaves, sino que también recurría a una referencia cinematográfica para establecer una comparación crítica entre el chavismo y el autoritarismo.

La pancarta formó parte de las distintas expresiones políticas que acompañaron la movilización universitaria, donde los reclamos por el financiamiento de la educación pública se mezclaron con caricaturas, consignas ideológicas y cuestionamientos a las autoridades.

Así, más de tres décadas después de su estreno, el personaje de Studio Ghibli terminó convertido en protagonista de una protesta estudiantil costarricense.

Una referencia al cine japonés que, trasladada a una cartulina roja, sirvió para lanzar una provocación política en medio de la discusión por el presupuesto universitario.

Últimas noticias

Te puede interesar...