San José, 1 may (elmundo.cr) – El Instituto Nacional de las Mujeres (Inamu) celebró este viernes la elección de la diputada cartaginesa Yara Jiménez Fallas como la nueva presidenta de la Asamblea Legislativa para el periodo 2026-2027, marcando el regreso de una mujer a la dirección del Congreso, siendo la 5° mujer en ocupar este cargo.
La institución resaltó no solo el nombramiento de Jiménez, sino también la conformación del Directorio Legislativo, el cual quedó integrado por cuatro mujeres y dos hombres, consolidando un paso significativo hacia la paridad en los órganos de mayor jerarquía del Poder Legislativo.
Yerlin Zúñiga Céspedes, presidenta ejecutiva del Inamu, calificó este hecho como una muestra del avance del país hacia la democracia paritaria. “Nos llena de optimismo que cada día más mujeres acceden a los puestos de toma de decisiones, aportando al desarrollo social y económico desde los espacios políticos, fortaleciendo la democracia y la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres”, afirmó Zúñiga.
El Inamu subrayó que Costa Rica atraviesa un momento histórico en cuanto a representación femenina. Tras las elecciones nacionales de febrero de 2026, la Asamblea Legislativa alcanzó una cifra récord de 30 diputadas, lo que representa un 52,6% del total de las curules. Asimismo, el país cuenta actualmente con Laura Fernández Delgado como Presidenta de la República.
Según datos de la Unión Interparlamentaria a abril de 2026, Costa Rica ocupa el cuarto lugar a nivel mundial con mayor cantidad de mujeres en el parlamento, superando ampliamente el promedio global del 27,5%.
La evolución ha sido constante en la última década: en 2018 se eligieron 26 diputadas (45,6%), cifra que aumentó a 27 en 2022 (47,36%) y que finalmente sobrepasó la paridad en el presente año.
Ante este panorama, la jerarca del Inamu hizo un llamado a la articulación institucional para avanzar en temas estratégicos. “Cada avance hacia la igualdad sustantiva también es un reto, requiere un mayor compromiso, un pacto social basado en el diálogo y el respeto, para que las mujeres en estos espacios puedan ejercer sus funciones libres de todo tipo de violencia”, concluyó Zúñiga Céspedes.