San José, 15 jun (elmundo.cr) – La astronómica cifra de 18 millones de árboles es la que el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) ha logrado sembrar a lo largo y ancho del país desde el año 1960.
La cifra se dio a conocer este lunes 15 de junio, en conmemoración del Día del Árbol en Costa Rica. El promedio por año de siembra de árboles ronda los 327.000 según cálculos de la entidad.
Aunado a la siembra de árboles, el ICE impulsa una estrategia de generación eléctrica desde fuentes renovables, las cuales permitirán al país reducir su consumo de combustibles fósiles a tal punto que para el cierre del presente año, el 97,1% de la electricidad generada en el país será verde.
Las tareas pro-ambiente del ICE se han intensificado en los últimos ocho años, con la reforestación de 360 hectáreas de terreno que han logrado captar más de 175.320 toneladas de dióxido de carbono.
Las 7291 hectáreas pertenecientes a la institución en Costa Rica contribuyen a la creciente cobertura forestal en el país que a la fecha es del 52,4% del total del territorio nacional.
Según Rodolfo Quirós, coordinador de Gestión Forestal del ICE, “a través de sus cuatro viveros, la institución ha venido incrementando su aporte a la protección del medioambiente, y se debe sumar la enorme gestión socioambiental de los proyectos como Reventazón y Las Pailas II, por ejemplo”.
Los terrenos ICE se ubican en grandes bloques: Miravalles (1719 ha.) y Arcosa —incluye el perímetro del embalse Arenal— (4069 ha.), en Guanacaste; Alberto Echandi, en Puntarenas (133 ha.); La Garita (154 ha.), en Alajuela; Pirrís (200 ha.), en San José; y el complejo Riocat (1016 ha.), en Cartago.
“Nuestra gestión no solo es resguardar y dar mantenimiento a los terrenos ICE, sino proteger el recurso hídrico para la generación eléctrica y para el aprovechamiento en la actividad humana”, comentó Quirós.
MIRAVALLES, EL PROYECTO ESTRELLA DEL ICE
El proyecto geotérmico de Miravalles en la provincia de Guanacaste es considerado el proyecto estrella de la institución en cuanto a reforestación se trata.
Terrenos que antes eran pastizales hoy son cientos de hectáreas cubiertas de bosque, los cuales favorecen el control de fenómenos como la erosión, recarga acuífera y ha permitido un aumento en la biodiversidad de la zona.
Comunidades como La Fortuna y Guayabo, en Bagaces, y Curubandé, Santa María, Pueblo Nuevo y San Jorge, en Liberia, han visto cambios muy positivos en su vida cotidiana, con la generación de empleo, mejoras en infraestructura y fortalecimiento de la organización comunal.