San José, 22 set (elmundo.cr) – A una década del inicio de sus operaciones, la planta hidroeléctrica Reventazón, la obra de infraestructura eléctrica más importante de Costa Rica, ha alcanzado un hito financiero clave: el valor de la electricidad producida ya superó el costo total de su construcción.
La hidroeléctrica, desarrollada y operada por el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), requirió una inversión constructiva de $1400 millones. Según datos oficiales, desde su entrada en operación comercial en 2016, la planta ha generado cerca de 10.000 gigavatios hora (GWh), un volumen de energía que, de haberse producido mediante fuentes térmicas, habría costado $1553 millones.
“El costo constructivo de Reventazón fue de $1400 millones. Es decir, el valor de la electricidad producida ya superó la inversión inicial, y lo hemos hecho con recursos renovables. Es una hidroeléctrica que brinda seguridad, calidad y confiabilidad al país”, afirmó Marco Acuña, presidente de Grupo ICE.
Impacto en las tarifas y matriz energética
Más allá del retorno financiero, la planta se ha convertido en el eje central del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), aportando en promedio un 9% del consumo eléctrico anual del país.
El ICE destacó que la operación de Reventazón ha sido fundamental para reducir la dependencia de la energía de respaldo basada en combustibles fósiles. Esta sustitución no solo refuerza el compromiso de Costa Rica con una matriz eléctrica sostenible, sino que blinda al país ante la volatilidad de los precios internacionales de los hidrocarburos, trasladando ese beneficio a los consumidores mediante la estabilidad tarifaria.
Un referente en infraestructura
La hidroeléctrica, ubicada en Siquirres, no solo destaca por su capacidad instalada de 305,5 megavatios y su presa de 130 metros de altura, sino también por su gestión ambiental y desarrollo social. Como parte de su ejecución, el proyecto impulsó 41 obras comunales en la zona de influencia y requirió la adquisición de 1900 hectáreas para su desarrollo.
Tras 10 años de trayectoria, Reventazón se mantiene como la planta de mayor producción del país, reafirmando su papel estratégico en la seguridad energética nacional frente a los retos de la demanda futura.