San José, 07 ene (elmundo.cr) – El Gobierno del presidente Luis Guillermo Solís anunció con bombos y platillos que mediante el impuesto a las casas de lujo ha podido beneficiar a 5.599 familias, con una inversión aproximada de ¢4.143 millones.
Según la Ley 8683, Ley del Impuesto Solidario a las casas de lujo, el producto de este impuesto “se destinará, exclusivamente, a financiar los programas públicos dirigidos a la dotación de vivienda digna, para personas y familias en condición de pobreza y pobreza extrema”.
Sin embargo, estos recursos son utilizados en un programa de bono comunal o bono colectivo destinado, hasta el momento, al desarrollo de obras de infraestructura en únicamente cinco comunidades del país: Juanito Mora de Puntarenas, Los Cuadros de Goicoechea, Los Sitios de Moravia, Cieneguita de Limón y Ciudadela Miramar en Puriscal.
Dicho programa se ha encargado de construir en esas cinco comunidades áreas recreativas, como parques, alcantarillados tanto pluvial como sanitario, aceras y vías.
Por su parte el Ministro de Vivienda , Rosendo Pujol mencionó que “este tipo de impuesto busca el fortalecimiento de programas de vivienda y el mejoramiento de pueblos y ciudades. Quienes lo paguen estarán colaborando con un programa que ha generado beneficios concretos a familias en diferentes partes del país, transformando el espacio público y generando bienestar a las comunidades, pues mejora su calidad de vida”.
Mientras que el diputado del Movimiento Libertario Otto Guevara Guth indicó que “a mí me queda una gran duda, ya que todos los que son bonos comunales salen de la plata del COSUVI, la plata del impuesto a las casas de lujo, en teoría no es para parquecitos o mejorar el entorno de una barriada, era para erradicación de tugurios y una de las razones por las que ellos han argumentado que no los han podido erradicar es porque no tenían el inventario de tugurios en el país, y ese fondo es exclusivamente para la erradicación de tugurios”.
