San José, 23 jul (elmundo.cr) – La Comisión Política del Partido Frente Amplio (FA) manifestó su profunda preocupación por la reciente reunión ministerial realizada el pasado 16 de julio, auspiciada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, en la cual se abordó el supuesto auge del “terrorismo de extrema izquierda” y la necesidad de combatirlo.
Según el FA, este encuentro, que contó con la participación de 60 países, representa un intento de Washington por “imponer sus agendas y objetivos al resto de las naciones”, bajo una narrativa que, a su juicio, carece de sustento real.
“Esta iniciativa, más que responder a una lucha real contra el terrorismo, constituye una cortina de humo que busca legitimar la violencia, represión y la privación de derechos contra personas en razón de su pensamiento político, activismo u organización”, señaló la agrupación mediante un comunicado oficial.
Para el partido de izquierda, la articulación impulsada por la administración estadounidense es una “reedición de la persecución macartista” dirigida contra quienes se oponen al proyecto de la “derecha autoritaria, intervencionista, ecocida y conservadora” que, según el FA, promueve el gobierno de Donald Trump en la región.
Crítica a la postura del Gobierno de Costa Rica
El Frente Amplio cuestionó directamente la alineación del Gobierno de Costa Rica en esta política internacional. La agrupación vinculó esta participación con lo que denominan una creciente “judicialización de personas activistas sociales” y la persecución por motivos étnicos dentro del territorio nacional.
“Vemos con preocupación la participación y alineación del Gobierno de Costa Rica en esta política internacional impulsada por los Estados Unidos”, subrayó el órgano político del FA.
Ante este escenario, la agrupación hizo un llamado al cese de lo que califican como “agresiones y detenciones injustificadas”. Asimismo, instaron a la ciudadanía a rechazar los discursos que, según advierten, buscan “tergiversar la realidad con el fin de instaurar miedo y justificar la persecución y la suspensión de derechos”.
El Frente Amplio reafirmó su compromiso de mantenerse como un “dique de contención y fuerza de resistencia abierta contra el fascismo” que, a su criterio, impulsa la derecha autoritaria en el continente, defendiendo la libertad de expresión y la participación pacífica como pilares fundamentales de la democracia costarricense.