San José, 28 ago (elmundo.cr) – Uno de los hallazgos más graves del informe es que la formación inicial de los docentes presenta serias deficiencias. Según el análisis, muchas universidades que ofrecen carreras de educación no cumplen con los estándares mínimos de calidad establecidos por el Consejo Nacional de Rectores (CONARE) y el Sistema Nacional de Acreditación de la Educación Superior (SINAES).
El estudio advierte que un número considerable de programas carece de prácticas supervisadas suficientes, de actualización curricular y de metodologías modernas de enseñanza. Esto significa que los futuros maestros ingresan al sistema educativo con una preparación insuficiente para enfrentar los retos de la enseñanza en el siglo XXI.
Además, el acompañamiento y la capacitación en servicio también son limitados. Muchos docentes no reciben formación continua ni apoyo para incorporar innovaciones pedagógicas, lo que dificulta mejorar la calidad del aprendizaje en el aula.
El informe plantea que el país necesita una política nacional de formación docente que garantice programas de calidad, prácticas pedagógicas efectivas y un acompañamiento profesional sólido. La educación de calidad, subraya el estudio, depende en gran medida de la preparación de quienes enseñan.
En palabras del informe: “Un sistema educativo nunca será mejor que la calidad de sus docentes”.