San José, 29 abr (elmundo.cr) – La Asamblea Ampliada de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Costa Rica (UCR) acordó este martes adoptar la figura de “paro activo” como medida de presión en el marco de la actual negociación del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES).
La decisión busca que la Facultad asuma un rol protagónico en la organización de espacios de reflexión crítica sobre la coyuntura presupuestaria y el futuro de la educación superior pública en el país.
Entre los acuerdos alcanzados por los sectores estudiantil, docente y administrativo, destaca una firme postura contra la criminalización de las protestas. La Asamblea exigió que no se tomen represalias contra los estudiantes que han participado en acciones de movilización, incluyendo la toma del edificio de la Rectoría, y solicitó a las autoridades universitarias brindar el acompañamiento y asistencia jurídica necesaria para quienes enfrentan procesos legales por este motivo.
Asimismo, la comunidad de Ciencias Sociales manifestó su respaldo total a las gestiones del Consejo Universitario, específicamente al acuerdo adoptado mediante el oficio CU-644-2026.
En dicho documento, el órgano colegiado rechaza cualquier intento de socavar la autonomía universitaria —consagrada en los artículos 84 y 85 de la Constitución Política— mediante recortes presupuestarios.
“Rechazar cualquier intento de socavar la autonomía universitaria […] mediante recortes presupuestarios, y condenar enérgicamente las intenciones de cualquier instancia que pretenda asignar recursos inferiores a los que ya reciben las universidades”, señala el acuerdo respaldado por la Facultad.
Como parte de la estrategia de movilización, la Asamblea decidió constituir equipos de trabajo para definir una ruta de acción construida de forma colectiva. Este proceso se articulará a través de tres ejes fundamentales: la organización por unidades académicas, la priorización de acciones a corto plazo para la defensa del presupuesto y la articulación responsable con el movimiento estudiantil.
La Facultad de Ciencias Sociales calificó el escenario actual como “la más seria amenaza a la educación superior pública y al Estado social de Derecho en los últimos años”, reafirmando su compromiso de mantener una postura activa y propositiva ante la crisis presupuestaria que enfrenta el sistema universitario nacional.