
San José, 6 ago (elmundo.cr) – El antecedente más reciente de no formar parte de un partido político y mantenerse en su fracción legislativa se da en el Partido Frente Amplio, que en el 2017 vivió una crisis política al darse un cisma donde tres de sus nueve legisladores se alejaron de la agrupación izquierdista.
En esa oportunidad los legisladores, Ligia Fallas, Carlos Hernández y el sindicalista Jorge Arguedas dejaron de formar parte del partido, pero se negaron a dejar la fracción, para mantener los beneficios que se reciben como parte de una fracción legislativa y que no tienen los diputados independientes.
Carlos Hernández fue el único que a los días de altercado entre franteamplistas tomó la decisión de renunciar a la fracción y declararse independiente.
Aunque los legisladores tomaban decisiones por encima de las órdenes emitidas por el partido de manera recurrente, lo que llevó al limite la relación entre legisladores fue la decisión de los tres disidentes de conformar un grupo llamado G4 junto a la libertaria, Carmen Quesada, que llevó a la presidencia legislativa al diputado cristiano, Gonzalo Ramírez.
En esa oportunidad el Comité Político del Frente Amplio indicó que “la conformación de un bloque de diputados «independientes» donde participan Jorge Arguedas y Ligia Fallas reafirma lo que siempre hemos sabido: que no son diputados del Frente Amplio, que nunca lo han sido, que han renegado siempre del partido que los llevó al Parlamento”.
Para la votación que llevó a Gonzalo Ramírez a ser presidente legislativo también aportaron los diputados Gerardo Vargas Varela y Suray Carrillo, pero al ser estos más cercanos a la estructura tradicional del partido, el Comité Ejecutivo no pidió su separación.
“Si tienen decencia hoy Ligia Fallas y Jorge Arguedas deben terminar de irse del Frente Amplio”, vociferó en ese momento el legislador, Edgardo Araya, en una conferencia de prensa.
Ligia Fallas y Jorge Arguedas continuaron el resto de su periodo en la fracción del Frente Amplio, aunque no fueron más parte del partido político.
Este sábado 5 de agosto, 9 legisladores del oficialista Progreso Social Democrático, abandonaron el partido político, pero no renunciaran a la fracción legislativa, para evitar perder los beneficios de pertenecer a una fracción.
Entre las ventajas de estar en una fracción legislativa es que pueden mantener la jefatura de fracción, así como el uso del tiempo del control político, participar en el uso de la palabra en los discursos presidenciales, mayor cantidad de asesores y poder contar con ujieres, participación en las reuniones de jefes de fracción, pedir recesos en el Plenario, entre otros beneficios.
Por ahora Pilar Cisneros se mantendrá como jefa de fracción de Progreso Social Democrático, a pesar del anuncio de que apoyarán al nuevo Partido Aquí Costa Rica Manda en las elecciones municipales 2024.