San José, 13 abr (elmundo.cr) – Un empleado del sector turismo en Costa Rica compartió en la página de Facebook Empresarios y Trabajadores de Turismo en Costa Rica un mensaje que rápidamente generó reacciones entre trabajadores del gremio, al describir las dificultades económicas que enfrentan quienes reciben su salario en dólares.
El trabajador, quien se identifica como una persona común y no como experto en economía, relata que su publicación surge de la frustración acumulada después de “hacer cuentas una y otra vez” y sentir que, pese a trabajar igual o más que antes, cada vez le alcanza menos.
“Soy una persona común, de las que se levanta todos los días a trabajar, de las que intenta hacer las cosas bien… pero que en los últimos años ha sentido cómo todo se le va desarmando poco a poco, sin hacer ruido”, escribió.
Según explica, su salario está en dólares, algo que —dice— no fue una decisión estratégica ni un privilegio, sino simplemente la forma en que se paga en su trabajo. También asegura que cambiar esa situación no es tan sencillo como podría parecer.
“Como muchos, he buscado cambiar eso, buscar algo más estable… pero no es tan fácil como decir ‘me paso a colones y listo’. La realidad no funciona así”, comentó.
El trabajador describe que el impacto se siente especialmente al final de cada mes, cuando revisa sus gastos y percibe que el dinero rinde cada vez menos.
“Es sentarse a fin de mes y ver que cada vez alcanza menos. Es empezar a recortar cosas que antes eran normales. Es pensar dos veces antes de comprar algo básico. Es sentir que uno trabaja igual, o más… pero vive peor”.
En su mensaje también expresa la sensación de falta de control que viven muchos empleados, quienes no pueden modificar precios ni renegociar su salario constantemente.
“No puedo subir precios, no puedo renegociar mi salario cada mes, no puedo decidir en qué moneda me pagan. Soy un empleado más… fácilmente reemplazable”, señaló.
Ante esa situación, asegura que muchos trabajadores intentan adaptarse buscando ingresos adicionales o emprendimientos, aunque reconoce que esos esfuerzos no siempre compensan la pérdida del poder adquisitivo.
“Busca trabajos extra, piensa en emprender, se desvela viendo cómo generar un ingreso adicional… hace malabares. Y sí, a veces algo sale, pero no es suficiente para compensar lo que se pierde mes a mes”.
El empleado también cuestiona la percepción pública sobre la situación económica del país, señalando que mientras se celebra un dólar bajo y se habla de estabilidad, hay personas que sienten que su situación empeora.
“Se celebra un dólar bajo. Se habla de estabilidad. Se aplauden decisiones que, en teoría, benefician al país. Pero ¿dónde queda la gente que se está ahogando en silencio?”, escribió.
Añadió que detrás de los números hay familias que dependen de ingresos que hoy valen menos que antes. “Esto no es un número en una pantalla. Esto es gente real… familias que dependen de un ingreso que hoy vale menos que ayer”.
En su publicación, el trabajador advierte que la situación ya se empieza a reflejar en señales preocupantes, como el endeudamiento para cubrir gastos básicos o la venta de bienes personales.
“Personas endeudándose para cubrir gastos básicos. Gente vendiendo cosas que le costaron años conseguir. Familias ajustando tanto que ya no queda de dónde más recortar”.
También menciona un impacto emocional y profesional entre trabajadores que sienten que su esfuerzo ya no se traduce en una mejora en su calidad de vida. “Profesionales que empiezan a perder la motivación porque sienten que nada de lo que hagan es suficiente”.
Finalmente, el empleado aclaró que su intención no es victimizarse, sino expresar una preocupación que considera compartida por muchos trabajadores. “No escribo esto para victimizarme. Lo escribo porque duele. Duele ver cómo algo que uno construyó con esfuerzo se empieza a desmoronar sin que uno tenga control”.
El mensaje concluye con una reflexión sobre el futuro: “Tal vez estoy equivocado… ojalá lo esté. Pero si no… ojalá no sea demasiado tarde cuando nos demos cuenta de lo que realmente estaba pasando”.
La publicación refleja el debate que existe actualmente entre trabajadores de distintos sectores sobre el impacto que ha tenido la caída del tipo de cambio en quienes perciben ingresos en dólares, particularmente en actividades vinculadas al turismo.