San José, 30 ago (elmundo.cr) – El diputado del Frente Amplio, Edgardo Araya, salió al paso de los comentarios de la diputada de Pueblo Soberano, Nayuribe Guadamuz, contra el exdiputado Ariel Robles.
Esto a raíz de que la diputada compartió en sus redes sociales un mensaje del usuario Maximiliano Ovares, donde indicaba: “Y para finalizar ya con Ariel… Qué rico sería que algún día un buen samaritano le reviente el marco del hocico, como dijo Oldemar de Tierra Blanca, y nos complazca a todos viendo a Arielito llorando mientras junta los dientes uno por uno del piso… Sé muy bien que no solo yo, deseo esto”.
Por su parte la diputada Guadamuz comentó: “Así es Maximiliano Ovares, usted tiene la boca, totalmente embarrada de RAZÓN y acá se evidencia lo “CHUCHINGA” y “PENDEJO” que es el Ariel Robles Barrantes”.
“Ese tipo cree que con ese video CIRCENSE, me hará “recular”? Pues se equivoca el señor exdiputado. “No AFLOJARÉ”…ahora más bien voy a APRETAR y fuerte”, agregó.
Ante esto, Araya en un mensaje dirigido a la diputada titulado ¿Quién se va a hacer cargo cuando la sangre llegue al río?, señaló: “Con espanto veo la publicación, -avalada en sus redes sociales-, en las que dice esperar que al compañero Ariel Robles alguien “le reviente el marco del hocico” y lo quiere ver “llorando recogiendo uno a uno” los dientes. También dice que sabe que no solo Ud desea eso”.
“Esta incitación a la agresión física hacia otra persona, indistintamente de que sea referente político o no, es una afrenta gravísima a nuestra convivencia democrática. Está jugando con fuego y es muy peligroso. Honestamente no lo esperaba de una persona que, -indistintamente de nuestras posiciones encontradas-, me había parecido hasta hoy muy respetuosa”, agregó.
Araya recalcó que “estas manifestaciones, emitidas por una representante política de máximo perfil nacional de gobierno, es un visto bueno para que cualquier persona se sienta legitimada a atacar y eventualmente eliminar físicamente a personas opositoras y, -perdone-, eso no se puede simplemente dejar pasar”.
“Debemos dar un debate serio y de altura sobre las consecuencias de seguir este camino del odio. Quiero dejar planteada aquí la siguiente reflexión inicial: ¿Quién se va a hacer cargo cuando tanta incitación al odio cobre su primera víctima física real? ¿Quién se va a hacer cargo cuando nos agredan físicamente a nosotros o a nuestros seguidores? ¿No creen que la espiral de violencia empezará a crecer de manera descontrolada, llevándose por delante también a los que iniciaron la incitación?”, cuestionó.
“Honestamente y con todo respeto, pido que pongamos límite a esto, ahora que todavía estamos a tiempo”, concluyó.