San JosĆ©, 29 nov (elmundo.cr) – La interrogante si la sociedad costarricense estĆ” preparada para el consumo consciente, mesurado y legal del cannabis en forma recreativa, fue el principal inquietud que rondó esta maƱana, el trabajo que se realiza en la Comisión Permanente Especial de Ambiente, en relación con el expediente 23.383 Ley de Control y Regulación del Cannabis para Uso Recreativo.
En audiencia se recibió a Fernando RamĆrez, director ejecutivo del Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD), quien hizo un anĆ”lisis, artĆculo por artĆculo, de la propuesta de ley y los roces, choques o incompatibilidades que se puedan presentar con la legislación actual que rige la materia.
El visitante no entró a realizar ninguna apreciación subjetiva sobre los beneficios o inconvenientes que pueda acarrear este cambio en la legislación, aduciendo que no se tienen los insumos necesarios para determinar si el consumo va a aumentar o disminuir. āSolo contamos con las estadĆsticas de las cantidades de droga que se decomisan y eso no es suficienteā, especificó el visitante.
El parlamentario de Nueva RepĆŗblica, David Segura, manifestó de manera insistente la preocupación que mantiene en el sentido de cómo asegurar que las personas menores de edad no se aprovechen de la ārelajaciónā de los controles para aumentar su consumo.
Por su parte el congresista del Partido Liberación Nacional, Gilberth Jiménez, dijo que esta propuesta no se puede ver solo como una actividad de mero comercio, sino que por encima de eso tiene que anteponerse la salud de los costarricenses.
Dado el interĆ©s de los parlamentarios de ahondar en los pros y contra de esta iniciativa, se aprobaron mociones de consulta a la Academia Nacional de Medicina, Conferencia Episcopal, Alianza EvangĆ©lica, Narcóticos Anónimos, Ministerio de Hacienda, Asociación Costarricense para el Estudio de Intervención de Drogas, PsicologĆa Reducción de Riesgos y DaƱos y la Red Latinoamericana y del Caribe de Personas que Usan Drogas. En audiencia tambiĆ©n se recibirĆ” a representantes del Colegio de MĆ©dicos y a Priscilla Rango, experta en adicciones.