San José, 12 ago (elmundo.cr) – Una nueva especie de rana arborícola, endémica de Costa Rica, fue descubierta en el Pacífico central del país. El pequeño anfibio, de menos de cuatro centímetros, habita principalmente en los riachuelos que atraviesan los cafetales de la zona.
La especie fue identificada como Isthmohyla nacientes y es conocida como “rana de las nacientes”, debido a los ecosistemas donde nacen ríos y quebradas que constituyen parte de su hábitat.
“Es una especie de rana arborícola nueva para la ciencia y endémica de Costa Rica”, explicó a AFP Wagner Chaves-Acuña, uno de los responsables del estudio realizado por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina y la Universidad de Costa Rica.
Los ejemplares fueron encontrados en el Pacífico central costarricense, entre la vegetación de zonas donde también existen plantaciones de café.
La rana presenta una coloración verdosa, con manchas oscuras, grandes e irregulares en el dorso y manchas amarillo-anaranjadas en las extremidades.
Una de sus características particulares se encuentra en los machos, que poseen una garganta translúcida que se infla cuando emiten su canto, descrito como corto y agudo.
Una rana que vive en los cafetales
La especie también ha sido denominada una “rana cafetera”, debido a que vive principalmente en los riachuelos que recorren los cafetales de esa región.
“En la noche, cuando son principalmente activas, se las escucha cantando y posadas en el arbusto de café”, señaló Chaves-Acuña a AFP.
Las ranas encuentran en estos cultivos sombra, humedad y alimento, aunque su alimentación no está relacionada con los frutos del café. Los pequeños anfibios se alimentan principalmente de insectos.
Algunos ejemplares también han sido encontrados en zonas alejadas de las plantaciones.
Pesticidas representan una posible amenaza
Aunque los cafetales constituyen un hábitat para la especie, los investigadores advierten que la utilización de pesticidas podría representar un riesgo para estos anfibios.
Chaves-Acuña señaló que todavía no existen estudios que certifiquen ese impacto, pero explicó que los productos utilizados en los cultivos pueden llegar hasta los sistemas acuíferos donde se desarrollan los renacuajos.
Otra amenaza identificada es la pérdida del hábitat, particularmente cuando se invaden las áreas de protección y se eliminan hierbas y arbustos que las ranas utilizan como refugio y posiblemente para depositar sus huevos.
Jonathan Navarro, del Instituto Internacional de Conservación y Manejo de Vida Silvestre de la Universidad Nacional de Costa Rica, señaló además que la detección de ejemplares “se ha vuelto cada vez menos frecuente”, una situación que genera preocupación sobre el estado actual de sus poblaciones.
La nueva especie se suma así a la diversidad de anfibios identificados en Costa Rica y pone nuevamente en evidencia la importancia de conservar los ecosistemas donde nacen ríos y quebradas.
Con información de AFP