El decomiso de una lancha con cocaína que, según autoridades colombianas, se dirigía hacia Costa Rica, desató un intercambio directo entre el presidente Gustavo Petro y el Gobierno costarricense, que corrigió públicamente los datos anunciados por el mandatario. La respuesta de Petro no tardó: “Nadie miente”, dijo el jefe de Estado, respaldando su versión con un informe oficial de la Policía Nacional de Colombia.
El cruce comenzó el sábado 11 de octubre, cuando Petro publicó en su cuenta de X (antes Twitter):
“Sin matar a nadie. Sin disparar misiles. Caen 2,7 toneladas en una lancha rápida que iba rumbo a Costa Rica por el océano Pacífico, por donde va la inmensa mayoría de la cocaína colombiana. Cinco colombianos capturados y vivos”.
La publicación generó una rápida reacción en Costa Rica. El ministro de Seguridad, Mario Zamora, desmintió varios puntos de la versión de Petro:
-
La cantidad real decomisada fue 2.371 kilos de cocaína, no 2,7 toneladas.
-
No fueron cinco colombianos detenidos, sino dos colombianos y tres costarricenses.
-
La operación fue liderada por autoridades costarricenses, en coordinación con Colombia, no ejecutada en solitario por ese país.
Zamora enfatizó que los datos difundidos por el presidente colombiano eran inexactos y no se correspondían con los informes oficiales costarricenses. “No pueden pasarse por alto errores tan graves”, sostuvo.
Nadie miente; semana..de vez en cuando.
Este es el informe oficial de la policía Nacional y su video.La fuerza pública en este gobierno es la mayor inacautadora de cocaína de la historia del mundo.
Señor presidente , buenos días.
Para su conocimiento, en aguas internacionales… https://t.co/avQUcwycty pic.twitter.com/10JdGAP6fE
— Gustavo Petro (@petrogustavo) October 13, 2025
La respuesta de Petro
Lejos de suavizar el tono, Gustavo Petro respondió el domingo 13 de octubre con un nuevo post en X, en el que defendió la información difundida inicialmente y adjuntó un reporte oficial colombiano.
“Nadie miente; Semana… de vez en cuando”, escribió, en alusión al medio que replicó las declaraciones de Zamora.
El documento divulgado por Petro señala que la Policía Nacional de Colombia, en coordinación con autoridades de Costa Rica, incautó 2,7 toneladas de cocaína en una lancha tipo go-fast con fachada pesquera, procedente de Timbiquí (Cauca), con destino a Centroamérica y Estados Unidos.
Además, indica que fueron capturados tres colombianos y dos costarricenses, corrigiendo así también el dato anterior del propio mandatario.
¿Qué hay detrás de este cruce?
Petro ha utilizado repetidamente su perfil en redes sociales para promover una visión alternativa de la lucha antidrogas, que no dependa de violencia ni intervenciones militares. En esta línea, ha criticado los operativos en el Caribe liderados por Estados Unidos, donde —según informes— han muerto personas por ataques a embarcaciones sospechosas.
La exmandataria costarricense Laura Chinchilla pidió que este conflicto se aborde con diálogo diplomático directo.
“Aconsejo una conversación entre presidentes. La cooperación en seguridad entre ambas naciones fue excelente en el pasado”, publicó en X.
Un episodio más en una relación tensa
Este nuevo desencuentro entre Colombia y Costa Rica deja en evidencia las tensiones crecientes entre ambos gobiernos en materia de seguridad y manejo del narcotráfico. Aunque el operativo fue exitoso, el intento de capitalizarlo políticamente sin una coordinación narrativa entre países terminó generando ruido innecesario.
El trasfondo político también aflora. Petro intenta posicionarse como un líder regional con una visión distinta del combate al narcotráfico, mientras Costa Rica defiende su protagonismo en operativos que ocurren en sus aguas jurisdiccionales.
Ahora queda por ver si este intercambio termina en una aclaración formal entre cancillerías o si el caso se diluye entre las tensiones habituales del discurso antidrogas en América Latina.