San José, 28 jul (elmundo.cr) – Elevar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) sobre la Canasta Básica Tributaria (CBT) del 1% actual al 13% tendría una afectación desproporcionada en los grupos de población de menores ingresos, profundizando la brecha de desigualdad en Costa Rica.
Así lo revela el estudio “IVA a la canasta básica del 1% al 13%”, elaborado por el investigador Leiner Vargas, del Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible (Cinpe) de la Universidad Nacional (UNA).
El análisis pone en perspectiva el impacto social de una medida fiscal que el Gobierno mantiene en valoración como parte de sus estrategias para enfrentar la situación financiera del país.
El impacto por quintiles
Aunque el incremento permitiría una recaudación estimada de 546.841 millones de colones —equivalente a un 1% del Producto Interno Bruto (PIB)—, el costo social sería regresivo.
Para el primer quintil (los hogares más pobres), el ajuste implicaría un impacto del 6,7% en sus ingresos mensuales. “Para un hogar del primer quintil, la magnitud equivale a perder cerca de un mes de capacidad de compra alimentaria al año”, detalla el informe. En contraste, para el quinto quintil (el sector más adinerado), el impacto sería de apenas un 0,6% a un 1%.
El estudio subraya que, mientras los hogares más pobres destinan el 44,1% de sus ingresos a bienes de la canasta básica, los sectores de mayores ingresos apenas utilizan un 9,9% para el mismo fin.
Riesgos del “IVA personalizado”
Ante la posibilidad de implementar un esquema de “IVA personalizado” para devolver el impuesto a las familias vulnerables, el investigador advierte sobre serios riesgos de exclusión.
“Dadas las brechas de cobertura de los registros sociales y la experiencia regional con estos esquemas, la probabilidad de errores de exclusión en el primer quintil es suficientemente alta como para desaconsejar la medida en su formulación actual”, apunta el documento.
El informe cita factores críticos como la alta informalidad laboral —que afecta a unas 800 mil personas—, la población migrante y los adultos mayores sin pensión, quienes podrían quedar fuera de los sistemas de focalización como el Sinirube. La evidencia regional, señala Vargas, muestra errores de exclusión de entre el 20% y el 40% en países que han intentado mecanismos similares.
Recomendaciones ante la presión fiscal
La eliminación de la exoneración a la canasta básica fue una de las recomendaciones planteadas en mayo pasado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) durante la Consulta del Artículo IV.
No obstante, la conclusión del estudio de la UNA es contundente: la homologación de la tarifa al 13% debe rechazarse. En su lugar, el investigador propone alternativas como:
- Auditoría independiente de los registros de los quintiles más bajos.
- Definición de un mecanismo de devolución automático, mensual y no condicionado.
- Gradualidad en las tarifas basada en indicadores de pobreza.
- Evaluación de una tarifa general menor con una base más amplia.
Hasta la fecha, el Gobierno de la República no ha presentado una propuesta formal para modificar la tarifa de la canasta básica, aunque el tema permanece en el debate público como parte de las recomendaciones para asegurar la sostenibilidad fiscal a mediano plazo.