
San José, 14 jun (elmundo.cr) – La Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR) y la Defensoría de los Habitantes presentaron ante Aresep argumentos para oponerse al aumento del precio del combustible que solicitó Recope.
El pasado lunes, la CICR señaló que de aprobarse la solicitud, el búnker (combustible industrial) aumentaría un 9%. El aumento combinado de gastos y rédito solicitado para el búnker es 10 veces más que el solicitado para la gasolina, así como el servicio por importación y distribución de diésel que subiría un 8%, respecto del aprobado en el año 2018.
La CICR señaló que hay evidencia de que Recope compra más caro que otros países de la región, como fue por ejemplo en el 2015 cuando compró un 37% más caro de lo que compró República Dominicana los combustibles.
Sergio Capón, vicepresidente de la CICR señaló que “no encontramos una explicación para tal diferencia, pedimos a la Aresep que revise la forma en que se realizan las compras de combustibles para ver si hay oportunidades de mejora”.
“Las empresas y los costarricenses tenemos que exigir eficiencia en todo el proceso de compra importación, almacenamiento y distribución de los combustibles, porque pagamos los combustibles más caros de Centroamérica”, agregó.
Los industriales enfatizaron que se debe rechazar el aumento solicitado, en especial en un momento en que el país requiere reactivar la economía, generar empleo y confianza para no acelerar una crisis, que es amenazada por el aumento en los impuestos aprobada para paliar el déficit fiscal.
Capón explicó que “la Cámara de Industrias solicitó a Aresep revisar con lupa la razonabilidad y proporcionalidad del aumento solicitado pues no se está comparando contra el precio que teníamos hace un año, sino con el precio de la última fijación extraordinaria realizada hace un mes por cambios en el precio internacional y eso oculta el verdadero impacto de la solicitud por costos propios que se está realizando en el año 2019”.