Guanacaste, 24 jul (elmundo.cr) – El diputado del Frente Amplio, Ariel Robles, aseguró que “hoy tenemos un gobierno que en su despedida reparte más gritos, chistes, bajezas y vulgaridades en lugar de resultados y trabajo”.
Robles recalcó que “en esta hermosa provincia sigue hoy, después de tres años de gobierno, la misma desigualdad, la falta de acceso al agua, la privatización de las playas, la inseguridad y las necesidades económicas y otros tantos problemas que antes se tenían y que no lograron solucionarlos”.
“Los gritos del gobierno en el primer año sorprendieron. En el segundo año ya era repetido, pero en el tercer año ya aburren y empachan. Mientras los problemas sociales y económicos en algunos casos incluso se agravan”, agregó.
El diputado criticó que “la despedida de un gritón, ególatra y malcriado no puede ser de otra forma que con gritos, egos y malacrianzas. Mientras el gobierno grita, hoy esta provincia es una sin agua para las comunidades, pasaron de darle agua prioritariamente a los grandes monocultivos para darle ahora a atender agua a los grandes desarrollos de un turismo de lujo”.
“Mientras las comunidades pasan sed, aquí le siguen cambiando el nombre a un proyecto de Agua para Guanacaste o Agua para la Bajura, pero al final el agua solo queda en su título mientras los grandes hacen fiesta. La mayoría del pueblo de Guanacaste enfrenta los resultados”, aseguró.
Robles lamentó que “el arroz que se consumía y producía en estas tierras, en manos guanacastecas, se compra de importadores de arroz que no siembran ni un grano de arroz, pero que lograron enormes beneficios gracias a la viveza de un tico con corona como Bernal Jiménez, importador de arroz que supo invertir vivamente en la campaña del gobierno actual para luego recoger la cosecha con el pago de la famosa Ruta del Arroz que terminó beneficiando solamente a ellos”.
“No deje que se le suba a la cabeza, presidente, el calor, advierto. De todos modos, en estos tiempos, las personas demócratas no le tenemos miedo a sus gritos. Por eso, señor presidente, retomo las letras tradicionales de una de las obras más escuchadas en estas tierras. Échame ese toro pinto, hijo de la vaca mora, para sacarle una suerte delante de mi señora”, concluyó.