
San José, 31 ago (elmundo.cr) – Mauricio Steller fue condenado a 12 años de cárcel por defender los huevos de tortuga en el Parque Nacional Corcovado.
Los Tribunales de Justicia de Golfito condenaron al ambientalista luego de que este en legítima defensa, matara a un hombre de un disparo cuando el sujeto se disponía a atacarlo con un machete, acuerpado por otro grupo de hombres quienes lo vapuleraron.
Sl caso se remonta a la noche del 22 de setiembre de 2009, cuando Steller patrullaba la playa en temporada de desove de tortugas. Los guardaparques encontraron a un grupo de “hueveros”, quienes reaccionaron de manera violenta a pesar de las advertencias, con insultos y atacando a los guardaparques con golpes y persiguiéndoles con machetes.
La sentencia del caso quedaría en firme este próximo 4 de setiembre, sin embargo representantes del movimiento ecologista del país proponen que mañana mismo el Consejo de Gobierno apruebe el indulto del guardaparques.
Para la FECON, organización ecologista costarricense, una vez más el sistema judicial de Costa Rica, al igual que en el caso de la absolutoria a los asesinos de Jairo Mora, deja vulnerables a quienes defienden la naturaleza, ya que en vez de protegerles, se criminaliza su gestión en vez de estimularla y de manera injusta protege y deja en libertad a destructores del medio ambiente y asesinos.
Para Mauricio Álvarez, presidente de FECON “no es nueva esta actitud del gobierno frente a los guardaparques, la pudimos ver claramente cuando defendió la matanza de tiburones en el Parque Nacional Isla del Coco, cuando el Viceministro de Aguas y Mares aseguró que se trata de una percepción errónea aquella de los guardaparques que denuncian cotidianamente y con evidencia contundente que hay pesca ilegal en aguas del parque nacional y otras zonas restringidas, las declaraciones del jerarca nos han dejado en ridículo y nuestra imagen de país “verde” pasó a país rojo sangre, rojo vergüenza, sin embargo el indulto a Steller podría empezar a rectificar y recuperar la imagen de gobierno del supuesto cambio”.
Osa es conocida por los ambientalistas como una zona de alto peligro para su via. Alcides Parajeles fue agredido con disparos por parte de unos cazadores en el más reciente atentado a su vida, sufrido en 2013.
Alcides ha denuncidado en múltiples ocasiones amenazas de muerte y agresiones a su vida y a la de su familia, sin embargo las autoridades siguen haciéndose de la vista gorda.
A la fecha la FECON registra 68 agresiones contra defensores del ambiente en los últimas décadas, varios de los cuales ya han llegado a medios internacionales.