San José, 25 mar (elmundo.cr) – La Federación Alianza Evangélica Costarricense (FAEC) manifestó su profunda preocupación ante el proyecto de ley sobre “muerte digna”, argumentando que la iniciativa podría trasladar a médicos y familias la delicada responsabilidad de decidir sobre el final de la vida de una persona.
La FAEC, aunque reconoce la importancia de los cuidados paliativos, considera que el proyecto de ley va más allá de este objetivo al incorporar elementos que podrían derivar en prácticas de eutanasia.
“Nos preocupa particularmente que el texto permita desistir de tratamientos vitales, suscribir decisiones anticipadas para rechazar intervenciones médicas y, de forma aún más crítica, establezca que no serán punibles los actos realizados por médicos ‘por motivos de piedad’“, señalaron.
La Federación cuestiona los criterios para determinar cuándo una vida deja de ser digna y quién debería tomar esa decisión. “Estas interrogantes no pueden resolverse únicamente desde la práctica médica ni mediante interpretaciones legales, ya que comprometen el valor fundamental de la vida humana”, advirtieron.
La FAEC teme que la legislación pueda ejercer presión sobre personas vulnerables.
Además, hizo un llamado a las autoridades y a la sociedad costarricense para promover una legislación que fortalezca los cuidados paliativos, el acompañamiento familiar y espiritual, y el respeto por la dignidad humana, “sin trasladar al ser humano la responsabilidad de determinar el momento de la muerte”.
La Federación, como representante de la iglesia evangélica, reafirmó su postura de que “la vida es un don de Dios” y que su valor es inherente, independientemente de la condición de salud. “La vida humana es siempre sagrada, desde su gestación hasta la muerte natural”, concluyeron.