San José, 17 sep (elmundo.cr) – La Federación Alianza Evangélica Costarricense (FAEC) alzó la voz este jueves ante las recientes declaraciones de la diputada de la Unidad Social Cristiana, Abril Gordienko, quien afirmó públicamente que, durante la pasada campaña electoral, un pastor le habría ofrecido un paquete de 42.000 votos a cambio de 420 millones de colones.
Ante la gravedad de la acusación, la organización religiosa exigió a la legisladora que abandone la ambigüedad y proceda a identificar al responsable. Según la FAEC, el hecho de no precisar el nombre del involucrado abre la puerta a “generalizaciones y pone injustamente bajo sospecha a miles de pastores que sirven con integridad en Costa Rica”.
“Una acusación de esta gravedad no puede quedar bajo la referencia general de ‘un pastor’. Por ello, la FAEC solicita públicamente a doña Abril Gordienko que revele el nombre del pastor señalado y presente ante las autoridades competentes la denuncia y las pruebas correspondientes”, manifestó la organización mediante un comunicado oficial.
La Federación recordó que los hechos descritos por la diputada, de comprobarse, podrían constituir un delito contra la libre determinación del votante, tipificado en el artículo 279 del Código Electoral, el cual castiga con penas de prisión a quien, mediante dádivas o promesas, intente influir en el sufragio.
Asimismo, la FAEC enfatizó que el sector evangélico, que representa aproximadamente el 30% del electorado nacional, ejerce su derecho al voto de manera libre y consciente. “Ningún pastor es dueño de esos votos. Cada cristiano decide en conciencia y ejerce individualmente su derecho al sufragio”, subrayó la entidad.
La organización confirmó que enviará una carta formal a la diputada Gordienko —quien se identifica públicamente como cristiana— solicitándole que actúe con transparencia. “Si existe una acusación, debe identificarse al responsable. Si existe un posible delito, debe denunciarse. Lo que no corresponde es dejar bajo sospecha a todo el pastorado costarricense”, concluyó la FAEC.