San José, 11 jun (elmundo.cr) – La nueva derrota de la Selección Nacional de Costa Rica, esta vez con una contundente goleada ante Inglaterra en la víspera del inicio de la Copa Mundial, provocó fuertes reacciones en distintos sectores del país, incluyendo al dirigente sindical Albino Vargas, quien arremetió contra la dirigencia del fútbol costarricense y pidió su renuncia.
A través de sus redes sociales, Vargas calificó el resultado como una “humillación” para el país y aseguró que la afición costarricense ha sido “sumamente expoliada” por quienes administran el balompié nacional.
“Hoy empieza el Mundial y sin nosotros: el noble pueblo tico. Ayer nos humillaron de nuevo: Inglaterra nos goleó. Fue una afrenta macabra al pundonor de la fanaticada sumamente expoliada”, escribió el secretario general de la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP).
El dirigente fue más allá al responsabilizar directamente a los actuales jerarcas del fútbol nacional por el deterioro competitivo de la Selección y exigió cambios profundos en la conducción de este deporte.
“Que se vaya toda esa dirigencia conchuda, cara e’ barro, inepta y codiciosa. Lárguense y así le darán un gran favor al fútbol nacional”, manifestó.
Las declaraciones de Vargas se producen en medio de un creciente malestar entre aficionados y analistas deportivos por los resultados obtenidos por la Tricolor en los últimos años. Tras la histórica clasificación a los cuartos de final del Mundial de Brasil 2014, Costa Rica no ha logrado consolidar un proyecto deportivo que permita mantener la competitividad internacional alcanzada en aquella época.
Las críticas se han centrado en aspectos como la planificación deportiva, el desarrollo de ligas menores, la exportación de talento, la estructura de los campeonatos nacionales y las decisiones tomadas por la dirigencia de la Federación Costarricense de Fútbol.
La ausencia de Costa Rica en la máxima cita futbolística del planeta ha reavivado el debate sobre el rumbo del fútbol nacional y la necesidad de reformas estructurales para recuperar el protagonismo internacional que durante años distinguió a la Selección Nacional.
Mientras tanto, la goleada sufrida ante Inglaterra vuelve a encender las alarmas y aumenta la presión sobre los responsables de conducir el futuro del balompié costarricense.