San José, 24 may (el mundo.cr)- Por aproximadamente una hora y 30 minutos, Jorge Castro y su esposa Mariana Paniagua, quienes representan a todos los agricultores y ganaderos de las zonas afectadas por las plantaciones piñeras y quienes caminaron 180 kilómetros para llegar a Casa Presidencial, pudieron conversar con el Presidente de la República, Luis Guillermo Solís.
En la reunión, Castro le recordó al Mandatario que esta no es la primera vez que acude a él por ayuda, pues meses atrás, cuando estuvo de gira por la zona de San Carlos, él se acercó para para pedirle que detuviera la expansión piñera, pues tanto ellos, como la naturaleza y los animales, han sufrido las consecuencias.
LEA: Caminaron 180 kilómetros hasta Casa Presidencial pidiendo detener expansión piñera
“Yo me acuerdo muy bien que el día que él se puso la banda de Presidente dijo ‘si me equivoco, corríjanme’ y a eso vinimos, a corregirlo, a decirle que las cosas no andan bien, que hay que tomar otras decisiones. Le explicamos todas las situaciones del caso ahí mismo y le pregunté ‘Señor Presidente, ¿qué va a hacer o qué se puede hacer?’. En unos audios él se compromete conmigo a darle seguimiento a esto y a darnos el apoyo; inclusive lo vi un poco molesto con las autoridades que no han actuado”, explicó Castro.
De acuerdo con el ganadero, Solís dejó a Luis Felipe Arauz, ministro de Agricultura y Ganadería, como encargado de resolver la situación con las plantaciones piñeras e incluso recordó que el año anterior se firmó un decreto de emergencia sanitaria en diferentes zonas del país, principalmente por el tema de la mosca.

Aunado a ello, los vecinos han visto como la contaminación ambiental, la deforestación y el mal manejo de los desechos por parte de las piñeras, son un problema diario; pero también, han presenciado la explotación laboral y como la economía de sus familias ha sido afectada.
“A nosotros ni un solo funcionario ha ido a visitarnos a ver si tenemos el ganado enfermo, si hay una epidemia o algo así. Entonces le recordé que ya no es la primera vez, que ya me habían fallado, esta es la tercera vez que pedimos ayuda a las autoridades. Él se compromete y firma los acuerdos, porque yo quería que fuera él, porque ya los ministros nos habían dado ‘atolillo con el dedo’ y ahora vamos a esperar”, comentó.
Volver a casa
A su llegada a San José el jueves de la semana anterior, el matrimonio prometió no volver a su casa en la zona de Pavones, en Los Chiles, hasta no obtener una respuesta con hechos concretos y que permitan detener la expansión piñera en el país.
Castro asegura que en la ciudad todo es diferente y que ya extraña estar en su pueblo, sin embargo, está consciente de que si quiere una solución concreta debe esperar un poco más.

“Ahora como equipo vamos a tomar una decisión, porque detrás de mí hay cientos de personas que estoy representando por lo cual yo estoy haciendo unas llamadas. Sabemos que aquí en la ciudad no es lo mismo y yo espero estar muy pronto ordeñando”, afirmó.
Preocupado por su caballo, su vaca y su perro; el ganadero aclaró que ni él, ni su esposa, ni mucho menos los demás productores afectados, han sido influenciados o manipulados por sindicatos y ambientalistas y recordó que si están en San José, es por la problemática que enfrentan con las plantaciones piñeras.