San José, 30 ago (elmundo.cr) – Alrededor de 25 mil nuevos árboles plantados para la protección de los mantos acuíferos es el saldo del Proyecto Guardián del Agua.
Dicho proyecto se ha llevado a cabo a lo largo de cinco años en una de las zonas cafetaleras más importantes del país, tal y como lo es San Marcos de Tarrazú y ha estado apoyado por más de 19 familias de la zona, así como por la compañía sueca SCA.
Este permitió la recuperación productiva y la utilidad de los terrenos afectados por un incendio que en el 2008, consumió alrededor de 50 hectáreas del Cerro La Trinidad.
“Al reforestar este cerro se garantiza que áreas de recarga acuífera, mantos acuíferos y nacientes que ahí se generan sigan produciendo agua, vital para que se pueda contar con el acceso para consumo humano, en cantidad y continua para las presentes y futuras generaciones”, aseguró Jorge Salazar, gerente general de Tork.
Las nacientes que derivan de los mantos acuíferos, producen una cantidad de 154.4 M3/h (metros cúbicos por hora), que distribuyen los operadores en 1.510 abonados, beneficiando directamente los hogares de 6.494 personas.
Dada su importancia ambiental, el Cerro La Trinidad, en conjunto con los cerros San Pedro, La Roca y Abejonal, forman parte de la propuesta de creación de la Zona Protectora “Cerros de Dota, Tarrazú y León Cortés”, que han impulsado durante varios años la cooperativa COPROARENAS acompañada de la organización CEDARENA.
Estos cerros, por su ubicación, tienen una importancia estratégica ya que representan un corredor biológico entre el Parque Nacional Los Quetzales y la Zona Protectora Caraigres, y se ha identificado como prioritario dentro del proceso de creación del Corredor Biológico Mesoamericano con el nombre de “Corredor Biológico Los Santos”.