La sostenibilidad, la flexibilidad y el acceso a redes de apoyo explican por qué los emprendimientos liderados por mujeres presentan mayores tasas de supervivencia frente a los de hombres.

Mujeres al frente: cómo el emprendimiento femenino está redefiniendo la economía en América Latina

San José, 15 abr (elmundo.cr) – La sostenibilidad, la flexibilidad y el acceso a redes de apoyo explican por qué los emprendimientos liderados por mujeres presentan mayores tasas de supervivencia frente a los de hombres.

Así lo afirmó en entrevista para EL MUNDO, Fernando Sandoval, director de Herbalife para Centroamérica y Ecuador, quien señala que en modelos como el de la venta directa no existe una única manera de operar: las emprendedoras pueden generar ingresos a través de la venta directa de productos, la construcción y liderazgo de organizaciones, o la creación de espacios comunitarios donde promueven hábitos activos y saludables.

A esto se suma la flexibilidad operativa, que permite a cada persona decidir cuánto tiempo dedicarle al negocio, cómo organizar su actividad y a qué ritmo crecer, lo que facilita sostener el emprendimiento incluso frente a cambios personales o familiares. Según Sandoval, la baja inversión inicial y los mecanismos que reducen el riesgo también contribuyen a la permanencia en el tiempo, haciendo que la venta directa sea no solo accesible, sino también adaptable y resiliente.

Una transformación estructural en el mundo del trabajo

La participación creciente de las mujeres ha sido un factor clave en la transformación de los modelos de negocio en América Latina, impulsando esquemas más flexibles, autónomos y centrados en el bienestar. Este fenómeno es particularmente visible en países como Costa Rica, donde cada vez más mujeres, incluidas muchas madres, optan por esquemas de trabajo independiente que les permiten generar ingresos sin renunciar a la organización de su vida personal.

Para Sandoval, la participación femenina ha contribuido a redefinir la forma en que se desarrollan estos modelos, incorporando un enfoque más centrado en las relaciones, la confianza y la construcción de comunidades, lo que fortalece tanto la sostenibilidad del negocio como su impacto social.

Resiliencia con habilidades relacionales y de gestión

En la venta directa, muchas mujeres destacan por habilidades vinculadas a la construcción de relaciones, como la escucha activa, la comunicación efectiva y la generación de confianza con sus clientes. Sin embargo, Sandoval destaca también el desarrollo de competencias técnicas: las Distribuidoras Independientes de Herbalife tienen acceso a entrenamientos constantes en áreas como ventas, liderazgo, finanzas personales y atención al cliente, lo que les permite fortalecer su desempeño y tomar decisiones más estratégicas.

Además, muchas mujeres desarrollan una alta capacidad de organización, disciplina y constancia, ya que son responsables de gestionar su tiempo, establecer metas y dar seguimiento a sus resultados, habilidades clave para sostener el crecimiento en el tiempo.

Barreras que aún persisten

A pesar de los avances, muchas mujeres aún enfrentan barreras estructurales para emprender, como el acceso limitado a financiamiento, la sobrecarga de tareas de cuidado y, en algunos casos, la falta de herramientas digitales o de formación específica para gestionar un negocio. Para superarlas, Sandoval considera clave avanzar en soluciones que combinen formación, acompañamiento y reducción del riesgo inicial.

En modelos como el de Herbalife, estos elementos se integran a través de entrenamientos constantes, acceso a herramientas y una comunidad activa. Asimismo, existen mecanismos como garantías que permiten la devolución de productos no utilizados, lo que brinda mayor seguridad a quienes están iniciando su actividad.

Un modelo que amplía el acceso económico

Los modelos de trabajo independiente han ayudado a ampliar el acceso de las mujeres a la generación de ingresos, especialmente para aquellas que no encuentran en el empleo tradicional una opción viable o flexible. En el caso de Herbalife, el modelo permite iniciar una actividad económica con una inversión inicial accesible y con horarios completamente flexibles, lo que facilita compatibilizar el desarrollo del negocio con responsabilidades familiares, estudios u otras actividades.

El impacto es visible en cifras: actualmente, el 77% de los Distribuidores Independientes de Herbalife en Centro y Sudamérica son mujeres, lo que evidencia cómo este tipo de modelos se ha consolidado como una alternativa real de inclusión económica femenina.

Motor de desarrollo social y económico

El emprendimiento femenino tiene un impacto significativo tanto en las economías locales como en el desarrollo social. A nivel global, según la World Federation of Direct Selling Associations, la venta directa reúne a 104,3 millones de emprendedores independientes. En América Latina, el sector suma cerca de 15 millones de empresarios independientes, siendo una de las regiones de mayor crecimiento en ventas minoristas con un 11,7% en 2024.

Más allá del ingreso, estos modelos fomentan el desarrollo de habilidades como liderazgo, comunicación y organización, al tiempo que fortalecen redes de apoyo entre mujeres. Para Sandoval, el emprendimiento femenino no solo genera ingresos, sino que también promueve autonomía, fortalece el tejido social y amplía las oportunidades de desarrollo en distintos niveles.

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