San José, 26 ago (elmundo.cr) – El Hospital Internacional La Católica (HILC) realizó por primera vez en Costa Rica el implante de una prótesis que reemplaza la articulación trapeciometacarpiana, ubicada en la base del pulgar, y permite recuperar la función del dedo en pacientes con artrosis .
A diferencia de las técnicas quirúrgicas tradicionales, que se basan en la resección parcial o total del hueso trapecio aliviando el dolor y manteniendo la movilidad suelen sacrificar algo de fuerza y destreza; este implante reemplaza la articulación afectada con componentes que imitan su funcionamiento natural. Esto permite aliviar el dolor, conservar el movimiento y recuperar la fuerza y destreza del dedo pulgar esencial en prácticamente todas las actividades de la vida diaria, como abrir una puerta, destapar una botella o sujetar un objeto.
La intervención está indicada para pacientes con artrosis de la articulación que no responden al tratamiento conservador. Se trata de una condición frecuente, especialmente entre las mujeres, cuyo principal síntoma es el dolor en los movimientos de pinza y agarre.
“Lo innovador de este procedimiento es la posibilidad de sustituir la articulación con componentes que asemejan el comportamiento de la articulación normal. Eso hace que la recuperación del paciente sea mejor y que el resultado para la mano sea más fisiológico”, explicó el doctor Cristhian Castro Artavia, ortopedista y cirujano de mano que realizó el procedimiento en HILC.
El implante está fabricado con una aleación de metales entre ellos titanio de alta resistencia y polímeros de alta densidad y funciona bajo un principio similar al de las prótesis de cadera, adaptado a la escala del primer dedo de la mano.
“Cuando tenemos el diagnóstico de una artrosis que no responde al manejo conservador, es cuando esta opción entra en juego”, detalló el doctor Castro. El especialista agregó que, frente a las técnicas tradicionales, este abordaje ofrece una ventaja concreta: “permite alivio del dolor, un excelente rango de movilidad y una mejor recuperación de la fuerza”.
El equipo médico de HILC se preparó para esta intervención a partir de años de experiencia en cirugía de mano y de su participación en programas de formación especializada en el extranjero, junto a expertos internacionales.
Para HILC, la introducción de este procedimiento representa un paso más en el acceso de los pacientes costarricenses a alternativas quirúrgicas de vanguardia.
“Para los pacientes significa la oportunidad de mejorar en un problema bastante común. Además, nos coloca a la altura de lo que se está haciendo en otros países en el abordaje de esta condición”, concluyó el Dr. Castro Artavia.