
Por Katja Fischer (dpa)
– Regla nro. 1: cuanto menor es la temperatura del agua, más económico resulta el lavado. Los productos de lavado actuales también actúan a temperaturas por debajo de los 60 grados. Incluso aquellos productos que blanquean dan buenos resultados a partir de los 20 grados, si bien la mayoría rinde a una temperatura promedio de 30 grados. Es decir que los lavados calientes, a 90 grados, valen la pena únicamente cuando alguien ha padecido alguna enfermedad contagiosa, comentan los especialistas. De todos modos, es importante que el lavarropas lave al menos una vez al mes a 60 grados. De ese modo se eliminarán posibles bacterias que estén en la máquina.
En líneas generales, este truco puede aplicarse en todos los lavados. Si una prenda indica en la etiqueta que puede ser lavada a 40 grados, también soportará temperaturas más bajas. Y las prendas que presenten manchas leves también quedarán limpias si se utiliza agua no tan caliente.
– Regla nro. 2: cuanto más demore el lavado, más económico resulta, ya que los procesos rápidos consumen mucha energía. ¿Por qué? Porque el lavarropas, si no se lava con agua fría, debe calentar el líquido en un lapso muy breve de tiempo. Algunos lavarropas ofrecen la opción de activar programas ecológicos. Pueden demorar tres horas, pero vale la pena aplicarlos.

– Regla nro. 3: cuanto más lleno el tanque del lavarropas, mejor. Este principio es particularmente válido al lavar materiales firmes como repasadores de cocina, toallas, pantalones o camisetas. En cambio, las prendas más delicadas precisan mayor espacio. Para los jerseys, por ejemplo, existen programas especiales y las cantidades de prendas serán menores, tal como suele indicarse en las instrucciones de los lavarropas.
– Regla nro. 4: no ahorre en productos de lavado. Los buenos resultados se dan a partir de la combinación correcta de cantidad de ropa, producto de limpieza y programa escogido. Siempre es mejor atenerse a las indicaciones de los envases. Sin embargo, tenga cuidado: hay que tener en cuenta para qué tambores han sido formuladas las indicaciones. No todos los lavarropas tienen la misma capacidad. Si usted se maneja con un lavarropas de 6,8 kilos, deberá hacer los cálculos correspondientes. También es bueno tener en cuenta el tipo de agua que se utilizará. Las aguas duras, es decir, con alto nivel de minerales, requerirán más producto que las aguas blandas.
– Regla nro. 5: separar las prendas. Lavar un calcetín oscuro junto con prendas claras puede terminar en un desastre. Los productos de lavado también deben ser aplicados según las prendas. Algunos son para lana, otros para materiales de todo tipo. Además, es bueno separar la ropa según la temperatura que se va a aplicar. La seda y los jerseys deben ser lavados con un programa distinto al resto de las prendas.
– Regla nro. 6: muchas prendas ya no deben ser lavadas a mano. Antes los jerseys de angora se lavaban en el baño, dejándolos en remojo. Hoy en día existen programas especiales que finalmente resultan mucho más cuidadosos con las prendas que si se las lava a mano sin la precaución necesaria. Además, lavar ropas de lana en la máquina también resultará más económico.