San José, 18 jun (elmundo.cr) – El artista plástico costarricense Greivin Salas, oriundo de Los Ángeles de Pital en San Carlos, ha sido seleccionado para participar en una prestigiosa residencia artística en Chengdu, provincia de Sichuan, en la República Popular China, programada para diciembre de 2026.
La participación de Salas, financiada por la organización NY20+, representa un hito en su carrera al llevar su propuesta de conservación ambiental y tecnología lumínica a uno de los mercados culturales más exigentes del mundo.
El sancarleño se ha destacado por una técnica innovadora que combina el impresionismo con pigmentos fluorescentes, buscando visibilizar la magia del bosque y el impacto de la intervención humana en los ecosistemas.
“El neón simula una ‘luminiscencia artificial’. Visualmente, esto plantea una metáfora poderosa: una naturaleza que sobrevive y brilla bajo el filtro de la modernidad y la tecnología humana. De día ves un paisaje, pero en la oscuridad reconoces su magia”, explicó el artista sobre su propuesta.
La residencia en NY20+, parte de Nongyuan Culture, es un espacio que abarca 141.000 m² dedicado al intercambio cultural y la promoción artística. Allí, Salas buscará tender puentes entre los paisajes rurales de Costa Rica y las tradiciones artísticas chinas, integrando conceptos como el liubai (vacío) con la exuberancia de la biodiversidad tropical.
Trayectoria y compromiso ambiental
La carrera de Salas ha estado marcada por un fuerte componente de activismo ecológico. Su obra Deforestación obtuvo el segundo lugar en la competencia Climate Tech Run de la COP27 en Egipto, consolidando su relevancia en el ámbito internacional.
A nivel nacional, su trabajo ha tenido presencia en espacios clave como la Asamblea Legislativa de Costa Rica, donde presentó la exposición Bosques Mágicos en Peligro (2023), la cual cuenta con una pieza en préstamo por 99 años en el recinto legislativo. Asimismo, ha expuesto en la Galería Sophia Wannamaker y en centros de negocios en Guanacaste.
El proyecto que desarrollará en China profundizará en la dualidad de la luz, utilizando la yuxtaposición de luz visible y ultravioleta para simbolizar la fragilidad y resiliencia de los ecosistemas. Según el artista, esta experiencia no solo es un logro personal, sino una oportunidad para representar a una generación de sancarleños que han sido testigos directos de la transformación y pérdida del entorno natural.