
Me encuentro desconcertado, desilusionado e impresionado con la doble moral del día de hoy, más aún, cuando uno ve a los líderes de la nación, invadiendo ámbitos de la vida que responden profundamente al fuero íntimo de la vida del ciudadano.
No entraré a hacer las valoraciones médicas o jurídicas (para eso están los expertos); no obstante, observo con preocupación y dolor, como el Gobierno habla de honradez, transparencia, ética, respeto, pero no tienen empacho en fomentar división entre los ciudadanos generando discriminación que tanto dicen “defender”.
Promueven el “castigo”, “sanción”, “limitaciones”, etc.
Si es el ESTADO, con su poder coercitivo, el promotor de estas actitudes divisorias, de agresión hacia las personas, ¿Qué es esto? Qué clase de gobernantes tenemos.
No volvimos a saber de aquellos que aman al pueblo, que luchan por el pueblo, ahora vemos como hacen ingentes esfuerzos por dejar al país hipotecado, a merced de los acreedores.
Un buen líder, fomenta la unión de la nación; pero los que tenemos ahora se esfuerzan por encontrar cualquier razón absurda para debilitar y dividir.
COSTA RICA, ya basta, no sigamos cayendo en el juego de esos innombrables políticos cuyos corazones están llenos de intereses que no buscan con sinceridad el progreso de las familias de nuestro amado país.
Sres. es CONVICCIÓN no IMPOSICIÓN
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