
Turistas de todo el mundo llegan asiduamente a Costa Rica para conocer sus maravillas naturales. Nuestro país es sinónimo de áreas protegidas, playas, palmeras, bosques y volcanes.
Costa Rica representa aproximadamente el 0.03 % de la superficie terrestre mundial y alberga el 6 % de la biodiversidad del planeta. Adicionalmente cerca del 25 % del territorio nacional se encuentra protegido por el SINAC (Sistema Nacional de Áreas de Conservación), que supervisa todas las áreas protegidas del país.
Con toda esa riqueza natural y la hospitalidad de los costarricenses, el país decidió hacer de la sustentabilidad la piedra angular del turismo, transformándolo en un país verde con los mecanismos, tratados, políticas y leyes que tienen la finalidad de proteger el medio ambiente.
Todo ese esfuerzo le ha permitido a Costa Rica ser galardonada con diferentes premios entre ellos el Premio del Global Sustainability Forum (GSF) por los logros del país en materia ambiental, por impulsar el progreso sostenible y por el lanzamiento del Plan Nacional de Descarbonización, premio que tradicionalmente se le entrega a empresas privadas por sus buenas prácticas pero esta es la primera vez que se le otorga a un país.
Sin embargo Costa Rica aún tiene retos sencillos pendientes entre los que se pueden citar: limpieza de calles, señalización para orientar hacia los diferentes destinos turísticos, colocación de basureros con sus respectivos colores, sanitarios, seguridad, para cumplir con los vacíos que todavía persisten.
El turismo como esfera económica generalmente se combina con otras actividades. Sin embargo, en algunos casos es la actividad dominante, de forma que se produce una especie de «modelo de desarrollo territorial» en el que el turismo traza la pauta de impacto sobre el entorno natural y el medio socio-cultural.
En este contexto Costa Rica debe impulsar prácticas ambientales como razón suficiente para entender que el funcionamiento de la actividad turística depende de la calidad y el estado del paisaje, teniendo implícita la necesidad de un modelo de desarrollo en equilibrio con su entorno.
Esta claro que la educación ambiental juega un papel muy importante en éste proceso ya que busca que las personas pongan en práctica los objetivos de formación ambiental para preservar los ecosistemas sin dañar el entorno.
El tema cultural en un país considerado verde es de gran valía porque permite definir proyectos viables y reconciliar los aspectos económicos, sociales y ambientales, que buscan atender las necesidades humanas en cuanto a empleo, alimentación y recursos naturales sin comprometer la seguridad ambiental.
En resumen, Costa Rica ha obtenido muchísimo progreso económico y social, y mucho de ese éxito ha tenido como base los recursos naturales. Eso ha generado un impacto en los ecosistemas que ahora amenaza la capacidad del país de seguir creciendo de forma sostenible e inclusiva.
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