San José, 18 sep (elmundo.cr) – La diplomática costarricense Rebeca Grynspan se consolidó este viernes como la candidata mejor posicionada en la tercera votación informal del Consejo de Seguridad para elegir a la próxima persona que ocupará la Secretaría General de las Naciones Unidas.
Según fuentes diplomáticas, Grynspan obtuvo nueve votos a favor, cinco en contra y una abstención, superando por un estrecho margen a la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett, quien alcanzó ocho votos a favor, seis en contra y una abstención. Ambos nombres se han distanciado del resto de aspirantes tras tres rondas de consultas, donde han intercambiado constantemente el primer y segundo lugar.
Aunque los resultados preliminares favorecen a la costarricense, expertos advierten que el proceso aún se encuentra en una etapa de tanteo. “Es una carrera muy opaca, en la que la información no se anuncia, sino que se va filtrando, conviene no dar nada por definitivo”, señalan fuentes cercanas al organismo internacional.
La elección de la próxima jefatura de la ONU es seguida de cerca por la comunidad internacional, bajo la expectativa de que, tras más de 80 años de historia, el cargo sea ocupado por primera vez por una mujer. Asimismo, existe un consenso implícito sobre la importancia de que el relevo provenga de América Latina, región que no ha liderado la organización en las últimas décadas.
Grynspan, de 70 años, cuenta con una amplia trayectoria en organismos internacionales, destacando su actual rol como secretaria general de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), cargo del cual se encuentra en excedencia. Anteriormente, lideró la Secretaría General Iberoamericana y ocupó la vicepresidencia de Costa Rica durante la administración de José María Figueres (1994-1998).
Richard Gowan, director de asuntos globales del International Crisis Group, destacó el desempeño de la costarricense: “Está haciendo una buena campaña. Ha trabajado duro y creo que ha convencido a muchos miembros del Consejo de Seguridad de que está cualificada”. No obstante, Gowan subrayó que el apoyo de Estados Unidos, pieza clave en la elección, aún no se ha definido formalmente.
Por su parte, Rodrigues-Birkett, de 53 años, es reconocida por su capacidad diplomática y su historia de superación personal, aunque enfrenta desafíos internos en la administración estadounidense debido a sus posturas críticas sobre el conflicto en Gaza.
El tercer aspirante con mayor respaldo es el argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, quien, a pesar de haber sido considerado un favorito inicial, no ha logrado capitalizar los apoyos necesarios en las votaciones de tanteo.
El proceso de selección continuará en las próximas semanas, donde se espera que las votaciones comiencen a depurar la lista de candidatos, definiendo el futuro del liderazgo de la ONU.