Hasta este gobierno actual inclusive salió de una segunda ronda. Hace 16 años y un candidato no quiso debatir. Ya lo resolvimos y no ha vuelto a ocurrir. Los costarricenses ya tenemos cada vez más experiencia para que hasta las segundas rondas encajen dentro de nuestra Costa Rica del pura vida. Ya casi lo logramos. Sin odios ni violencia ni polarización hasta las segundas rondas ya forman parte de nuestra democracia del pura vida. Eso eso maes, tuanis, esta es nuestra Costa Rica del pura vida. Sería una maravilla que además de nosotros y los turistas, nuestros hijos y nietos puedan disfrutar también de nuestra Costa Rica del pura vida. Que también puedan disfrutar de esta nuestra democracia única y original, de esta nuestra democracia de exportación, de esta nuestra Costa Rica del pura vida. Pero eso solo se consigue sin violencia, sin odios y sin polarización. Está claro que todas nuestras instituciones públicas adolecen de muchos defectos, pero es que si de defectos se trata, también los 3 poderes de la República tienen muchos defectos. Entonces, por dónde empezamos, quien arregla a quien? Es el poder ejecutivo quien nombra a sus ministros y viceministros, también es el poder ejecutivo quien nombra juntas directivas y presidentes de instituciones públicas, embajadores y un sin número más de funcionarios públicos. Los partidos políticos son quienes escogen a los futuros diputados. Los diputados son quienes eligen y reeligen a magistrados y jueces del poder judicial hasta por 8 larguísimos años. Por dónde empezamos, quien arregla a quien? Para eso es un cambio de gobierno. Para que el nuevo gobierno arregle lo que haya que arreglar. Todos esos funcionarios también tienen montones de asesores que los pagamos todos los costarricenses. El problema son las personas, no las instituciones ni la institucionalidad.
Excelente que el nuevo gobierno nos informe de todo lo malo que han hecho los gobiernos anteriores. Pero solo con informarnos no es suficiente. La mayoría de costarricenses sabemos mucho de todo lo malo que han hecho y de lo bueno que han dejado de hacer todos los anteriores gobiernos. Pero el cambio de gobierno precisamente es para que su plan de gobierno venga a corregir todo lo malo anterior y además, para que imponga nuevas y mejores leyes para prevenir que no volvamos a tener malos gobiernos. Para eso es un cambio de gobierno. Pero el nuevo gobierno también está claro que no es solo el nuevo presidente. Todos los diputados son también parte del nuevo gobierno y deberían estar corrigiendo todo lo malo de los gobiernos anteriores y estableciendo nuevas y mejores leyes y correcciones para prevenir que no volvamos a tener malos gobiernos. Excelente que nuestra democracia permita que cualquier costarricense pueda ser funcionario público, pero por qué tenemos que reelegir a ningún funcionario público? Nadie es indispensable. La reelección en puestos públicos no debe permitirse y menos las reelecciones de 8 larguísimos años como en el Poder Judicial. La única excepción para permitir la reelección en puestos públicos debe ser por el desempeño excepcional demostrado del empleado o funcionario público correspondiente. Está claro que también tienen derecho a concursar miles de costarricenses con igual o más requisitos e igual o más deseos de servir a la Patria y sin necesidad de ninguna reelección. Además hay muchos otros puestos públicos en los que puede concursar cualquier empleado o funcionario público que crea merecerlo, si ha tenido excelente desempeño en los puestos públicos en los que ha trabajado anteriormente.
En estos tiempos de altísima desinformación también son necesarios los debates entre los candidatos a diputados, por lo menos, para votar con conocimiento y no por paquete como todas las elecciones anteriores o como tico básico en las últimas elecciones, por lo menos para elegir los primeros lugares de cada provincia. Recordemos que mientras que el presidente se elige básicamente por su nombre y apellidos, de previo a debates y con base en la totalidad de los votos emitidos en todo el país, los diputados por el contrario se escogen por provincia, sin importar el nombre y apellidos, en el orden en que cada partido lo decidió y se lo comunicó como requisito al TSE y se eligen según la cantidad de votos obtenidos por cada partido en cada provincia y por una aplicación final de cocientes y otros tecnicismos que lleva a cabo el TSE. Al final del día se vota para diputados y quedan electos en el orden en que el partido los escogió. Nada ganamos todos los demás costarricenses con la política del “quítese usted para ponerme yo”. Nada ganamos todos los demás costarricenses con cambiar una red de cuido por otra. Tampoco necesitamos nada de polarización. Lo que necesitamos es fortalecer nuestra democracia única, nuestra democracia del pura vida. La eficiencia es el motor del mundo. En los debates, además de solo hablar, se indica cómo se van a arreglar las cosas, sin violencia ni polarización. Está claro que es demasiado peligroso darle mayoría absoluta en la Asamblea Legislativa a cualquiera y por eso, mejor, a ningún partido político. Para tener malos gobiernos no hemos necesitado elegir partidos con mayoría legislativa. El quiebre del voto que hacemos tradicionalmente los costarricenses, que ojalá sea sabiduría, es porque no confiamos en nuestros gobernantes y en los 3 poderes deben conseguir las mayorías necesarias mediante acuerdos entre todos los diversos partidos políticos. También todo eso forma parte de nuestra democracia del pura vida.
Nuestro país es una democracia muy frágil contra la violencia y la polarización, contra el narcotráfico, el sicariato y los femicidios. Está claro que no combina la Costa Rica del pura vida con la violencia y la polarización. Nuestra democracia es única, es una democracia de exportación. Pero la violencia y la polarización no combina con nuestro estilo de vida y nuestras tradiciones, menos con la Costa Rica del pura vida. Y la solución es muy sencilla: Solo necesitamos eficiencia en nuestras instituciones públicas y en general en los 3 poderes de la República. Con eficiencia y buenos controles en todas las instituciones públicas y en los 3 Poderes de la República, nos beneficiamos todos los costarricenses. Sin eficiencia y sin buenos controles, se benefician unos pocos en detrimento de la gran mayoría de costarricenses. De suerte que ahora con la existencia de las redes sociales, como plan C, todos los costarricenses podemos participar de este cuarto poder ampliado de las democracias, para que más pronto que tarde, todos los costarricenses y las siguientes generaciones tengamos todos los mismos beneficios, de esta nuestra democracia única y original, de esta nuestra democracia de exportación, de esta nuestra democracia del pura vida. Eso eso maes, tuanis, pura vida.