
Ha llegado la época del mundial y nuestro día a día ha cambiado. Si prendemos el televisor, no tardaremos más de cinco minutos en encontrar alguna referencia a Rusia 2018; si entramos a Facebook, Instagram o Twitter, encontraremos fotos de conocidos en tierras rusas, análisis de partidos, ofertas de bares y restaurantes, lo mismo, que si caminamos por la Avenida Central o si visitamos algún centro comercial. Por lo que, definitivamente, la época del mundial cambia, no solo el día a día de todos y todas, sino también, la dinámica del comercio.
Desde que la selección nacional obtuvo el pase a Rusia 2018, muchos costarricenses comenzaron a hacer cálculos para poder asistir a la copa mundial, mientras la industria comercial inició con la preparación de la “música mundialista” que suele calar en la población, como el famoso caso de la canción “Agárrense de las Manos”. Asimismo, meses atrás la atención se centraba en el Álbum Panini con la venta de aproximadamente medio millón de ejemplares. Ahora, una vez iniciado el mundial, el comercio hace esfuerzos con el fin de atraer clientes a sus locales para que disfruten de los partidos. A raíz de lo anterior, surge la pregunta: ¿Cuál es el efecto del mundial sobre la economía?
La EAE Business School en Barcelona estima que las transacciones de bienes como televisores, comidas, bebidas, viajes y publicidad genera un crecimiento del consumo global entre el 10% y el 15%. Asimismo, la revista “Economy Watch” menciona que durante el mundial existe un efecto “Feel Good” que provoca aumentos en la productividad de las personas. En el caso de Gran Bretaña, un 70% de los hombres y un 62% de las mujeres afirman que el Mundial tiene un efecto positivo en su vida laboral, mientras que un 62% de los hombres y un 52% de las mujeres mencionan que la productividad aumenta si la selección obtiene resultados positivos. Adicionalmente, se estima que, si el fútbol fuese considerado una economía, ocuparía la posición 17 en el ranking mundial.
Con respecto a Rusia como país anfitrión, se espera la visita de 500.000 turistas. Además, el Viceprimer ministro ruso Arkady Dvorkovich señalo que los preparativos para la Copa del Mundo han contribuido en $14.000 millones, que equivale al 1% del PIB de Rusia. Sin la Copa del Mundo, dicho país no estaría experimentando crecimiento económico, ya que durante el 2017 creció un 1,5% tras una recesión de dos años provocada por una serie de sanciones occidentales y un desplome de los precios mundiales del petróleo.
En el caso de Costa Rica, el efecto fue evidente durante el pasado mundial de Brasil 2014 en el que el país se paralizó por causa de la actuación de la selección nacional. Durante el pasado mundial, los bares y restaurantes aumentaron sus ventas entre un 15% y un 20%, cifras similares a las ventas de los supermercados. Asimismo, la demanda de pantallas aumentó entre 30% y 50% respecto al 2013. Por otra parte, la marca ADIDAS, a nivel mundial, registró ventas cercanas a los $2,300 millones en camisetas de los distintos equipos, y a su vez las ventas de camisetas oficiales de la selección de Costa Rica aumentaron en un 60%. Sin olvidar que para este 2018, la distribuidora DIPO estimó ventas por encima de los 15 mil millones de colones a raíz de la venta de postales del álbum Panini. Adicionalmente, es importante mencionar que cuando la “Sele” participa en el mundial, se abre una gran ventana de exposición para el país con el fin de atraer turismo. Por ejemplo, durante en el mundial de Brasil 2014, solo en el canal de BBC, Costa Rica pautó un anuncio 168 veces durante tres semanas con el fin de proyectar al país como destino turístico.
Ahora bien, si vemos un poco más allá del mundial y del fútbol, el deporte es un importante motor para la economía. Según datos del ICT, de los turistas que vienen al país por temas personales, un 25% lo hizo por razones deportivas. Adicionalmente, se estima que este tipo de turista, en promedio, ha visitado el país 7 veces. Lo anterior se debe a que Costa Rica es idóneo para la práctica de algunos deportes como el surf, el ciclismo y atletismo de montaña, el parapente, entre otros. Asimismo, algunos eventos internacionales como el Ironman 70.3, la Vuelta a Costa Rica, la Maratón de San José; atraen a turistas de distintas partes del mundo e incluso impulsan el turismo local. Un claro ejemplo es la Maratón de Tamarindo, que se realiza durante el mes de septiembre, y que paraliza la zona durante la semana del evento; los hoteles reportan tasas de ocupación por encima del 90% por causa de la cantidad de atletas que asisten a la maratón en compañía de familiares y amigos.
No podemos ignorar que el deporte puede tener importantes efectos sobre la economía de un país. Distintas actividades económicas disfrutan de los beneficios generados por eventos de gran magnitud como el mundial de fútbol. Por tanto, en tiempos de bajo crecimiento, apoyar las actividades deportivas es una buena fórmula para dinamizar la economía, ya que, invertir en deporte, no solo es invertir en la salud de las y los costarricenses, sino también, es invertir en la generación de empleo y por ende, en el crecimiento económico.
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