La frase llegó entre sonrisas. Pero no pasó desapercibida.
Hernán Medford cerró su conferencia previa al clásico con un mensaje dirigido a la prensa, en medio de un contexto marcado por imágenes recientes de futbolistas en actividades sociales.
“Ojo, todos tenemos cola que nos pisen. El jugador de fútbol es público, el entrenador también, pero los periodistas también lo son. Ustedes tienen que cuidarse cuando están con su ‘birrita’”, dijo.
Y luego añadió, en tono jocoso: “Si hay un periodista mala leche, si lo agarramos en algo, lo vamos a publicar”.
La declaración se produjo al ser consultado sobre la fotografía que circuló a inicios de semana, en la que aparecen Jefferson Brenes y Bancy Hernández, ambos del Deportivo Saprissa, compartiendo en una mesa donde se observaban botellas de licor.
La imagen se difundió en un ambiente ya sensible, tras episodios recientes que involucraron a jugadores de Liga Deportiva Alajuelense y derivaron en sanciones internas.
Medford optó por un enfoque distinto. Ni normalizar ni condenar.
“No es normalizarlo, porque no es normal, eso está claro. Pero tampoco es satanizarlo. Un muchacho se sienta a celebrar un cumpleaños con una cerveza, ¿qué es lo malo? Hay demasiados moralistas, pero también hay un derecho a la vida privada; mientras no haya abuso, no veo cuál es el problema”, afirmó.
El técnico explicó que este tipo de situaciones se manejan puertas adentro, dentro del camerino, como parte de la formación y el control del grupo.
“Esto yo lo manejo diciéndoles que tienen su vida privada. Mientras no haya abuso, no veo por qué satanizarlo. También veo que, como en un lado salió un problema, entonces ahora se busca qué encontrar en el otro equipo”, agregó.
La referencia apunta al caso ocurrido semanas atrás con Alejandro Bran en Alajuelense, quien fue sancionado tras un altercado en un condominio. El club también aplicó medidas a Kenneth Vargas, quien estuvo presente esa noche, aunque no participó en el incidente.
En medio de ese contexto, Medford trazó una línea. Defendió el manejo interno, pidió mesura en los juicios públicos y, entre risas, lanzó una advertencia que, más allá del tono, dejó claro su punto.
En el fútbol, la exposición no distingue entre protagonistas.