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Rock versus reguetón: sin anestesia, sin filtros. Parte 2

Y aunque nadie cante nunca esta canción

y aunque me vendan superficialidad por la televisión

y aunque me ofrezcan una vida burguesa, mentiras sin preocupación

yo por siempre lucharé y cantaré

Enemigos de la Klase (rock de Paraguay), Por siempre lucharé y cantaré

 

En la primera parte del artículo combatimos y descartamos los argumentos que han expresado los defensores del reguetón. Procedemos ahora a plantear lo contrario a ellos, o sea, una defensa del rock en detrimento del reguetón.

1-El rock favorece causas sociales y hace denuncia política, mientras que el reguetón alimenta prejuicios.

Durante la historia el rock ha defendido a quienes el orden social daña. Trazamos aquí un expediente original y globalmente abarcador y superamos las referencias trilladas y cansinas. Referimos a Megadeth, la canción, The right to go insane expone las penurias del pueblo estadounidense frente a un sistema económico cuyos graves problemas pocas veces se abordan. O puede recordarse a Anthrax, su canción Belly of the beast aunque pensada para el caso alemán, puede ampliarse, porque constituye un demoledor análisis de qué es una dictadura, enfocando a los tiranos, a quienes para ellos trabajan (en términos de Primo Levi, las zonas grises), y a las víctimas; sin duda una de las mejores canciones políticas de la historia. Poison heart, pieza de Los Ramones, aunque inicialmente tuvo la meta de describir la vida carcelaria (Dee Dee Ramone afrontó tal experiencia), muestra una poesía tal que admite mayores miras y ser entendida como una crítica a la vida moderna (valga recordar el contexto neoyorquino).

Otros países arrojan un bagaje afín. Japón nos dio a Show-Ya, cuya dramática canción Sakebi delinea sabiamente el trauma y los duros caminos para superarlo. Croacia aportó bandas que tuvieron el valor de criticar a la criminal dictadura comunista de la ex – Yugoslavia, arriesgando su vida y su libertad; refiérase a Paraf, que compuso la pieza Otok Goli (el nombre de una prisión política), un homenaje a las víctimas, o bien, Termiti, el grupo del gran clásico eslavo Vjeran pas (Perro fiel), el cual aborda la inmensa deshumanización que causa un sistema opresivo. En síntesis, vemos un patrón global en el rock: la inquietud por los grandes temas sociales y políticos. Cabe decir que los últimos se entienden bajo un lente amplio; la catarsis psicológica y el empoderamiento tienen derivas políticas, pues presentes aquellos efectos, la adversidad no derrota a las personas.

En gran contraste, el reguetón no habla de causas políticas ni hace críticas sociales, sino básicamente narra sobre sexo (empleando obscenidad, no arte), consumismo y relaciones superficiales, lo cual lo vuelve envilecedor de la condición humana.

Pero hay más, el reguetón afianza estereotipos. Irradia el mensaje de que ser latino equivale a pura visceralidad. Dicho cuadro alimenta los prejuicios y la discriminación. Así, el aparato conceptual del racismo niega la racionalidad de los pueblos latinos. Ahí donde el racista desde antaño ha dicho “ustedes son proto delincuentes, tienen escasas neuronas, ejercen una sexualidad sin límites y son adeptos a la vida cómoda”, el reguetonero colabora, pues produce un discurso que calza perfectamente. El reguetón le dice al racista aquello que anhela escuchar, “sí, solo pensamos en sexo, somos vulgares, brutos, y amamos la vida fácil”. Quizás debido a ello sea gustado allende América Latina. Pero pocas posturas pueden ser más regresivas. Según el “género urbano”, si eres pobre y no pudiste estudiar entonces estás condenado a que “eso” sea tu arte; solo las peores tendencias políticas piensan así.

2-El rock incentiva ciudadanos críticos, el reguetón más bien genera opacidad

Escuchar rock y analizarlo entrena el pensamiento. Las letras emplean juegos metafóricos, recurren a la historia, a describir angustias y situaciones emocionales (la pedagogía del miedo, el remordimiento, las adicciones, las relaciones de pareja dañinas u obsesivas, etc), a hablar sobre vicios políticos, a exponer sobre la subjetividad humana (logrando un nivel filosófico), entre otros tópicos. Y lo hace apelando a cierta complejidad, recordemos, el buen educador no da el mensaje servido, insta a ejercitar el criterio individual. Dichas destrezas analíticas pueden usarse después para desmenuzar otros mensajes (noticias, políticas públicas, discursos). También recuérdese que el rock no pretende una aprobación de todos sus contenidos; merced a la amplitud temática, instrumental, o ambas, le permite a usted seleccionar ya sean escuelas, grupos, canciones, o técnica, y descartar lo contrario a las afinidades propias (a mí me gustan el metal japonés y el punk, no el progresivo, otros aprecian el progresivo y no el punk, otros admiran el rock clásico, otros el pop-rock, etc.).

Así, el rock, y en general el buen arte (ej. una película notable) hacen a la gente pensar, les “mueve el piso”. Esta labor resulta muy importante (no hablamos de cambiar el mundo a punta de música, meta nada realista, pero sí de incidir en las personas), dado que la mayoría no estudió ni filosofía, ni arte, ni ciencias sociales. Gracias a las artes, el vendedor, el chofer o la cajera acceden a la oportunidad de pensar lo histórico, lo social y lo psicológico, democratizando el pensamiento.

Y al respecto proponemos ejemplos. La canción de Show-Ya One way heart habla acerca de la soledad y la depresión y de las batallas para superar eso, el contexto japonés, y en general el de los países desarrollados, muestra que tales situaciones son comunes mas muy poco expresadas, que sobre eso se componga una pieza posibilita la reflexión: ¿Por qué alguien puede sentirse así? ¿Qué rasgos tiene el proceso en mi sociedad? La canción de Bad Religion There will be a way discursa, entre otras cosas, acerca del conflicto y de la capacidad racional y dialógica de los seres humanos para solucionarlos, ¿Se podrá siempre llevar a la práctica? ¿Cómo resuelvo yo los conflictos? ¿De qué forma los dirime mi ciudad? Deep Purple aborda el belicismo y la guerra en Child in time, ¿Por qué las sociedades se arman y escogen la violencia? La obra Memoria de siglos, de la banda argentina Hermética, constituye una interesantísima exposición acerca de la libertad y la responsabilidad humanas, suscita inquietudes muy relevantes ¿Qué tan libre soy? ¿Cómo uso las posibilidades de mi vida? ¿Me autoengaño para tapar mis errores?

El reguetón opera de manera muy opuesta. No cuestiona el mundo, sólo explota bajas pasiones. Difícil comentar. Prácticamente ninguna pieza dice algo más allá de “perreo”, “gasolina”, “papi chulo”, o de evidentes defensas del materialismo extremo.

Y así concluimos. Dicho sea de paso, no resultó posible hallar ideas a favor del reguetón que respeten la definición de argumento. Porque quienes pretenden defenderlo no toman lo propio, refiérase letras de canciones, sino que apelan a victimizarse, a tomar la excepción por la norma en los otros, y a atacar a los demás; así buscan legitimar lo de ellos. La razón resulta sencilla, el “género urbano” carece de canciones siquiera medianamente defendibles, ni por melodía ni por letra. Aplicando una metáfora futbolística, el ejercicio no equivale a ganar un partido ocho a cero, ¡Sino a uno que ni siquiera se realizó debido a que el rival no presentó equipo!

Sin embargo, el asunto no resulta inocente.  La forma como el capital corporativo mediático fabrica ídolos de cartón no permite ver nada bueno. En suma, damos crédito a Fito Páez, el reguetón se parece a la música del fascismo, al “arte” adormecedor y enajenado que describe George Orwell en la novela 1984 (Páez dixit).

Ahora, vista la gravedad, incluyo un comentario más personal (aunque fundado). Un mundo que cambia la reflexión por excremento de cerdo transitará a la esclavitud, el auge del reguetón representa un grave síntoma. Para los griegos la música era una musa divina, Euterpe; mientras los rockeros y las rockeras le dieron rosas rojas, los reguetoneros y las reguetoneras le tiraron caca al rostro… Muchos aplaudieron la escena, sin ver que al hacerlo celebraban la clara y completa coartación de las capacidades humanas.

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