Finales de este segundo año de este gobierno de turno y ya casi empieza el tercer año de este gobierno de turno, pero será víspera de las otras elecciones nacionales el otro año siguiente. Y se nos acabó este gobierno de turno. Qué maravilla la internet y las redes sociales actuales para enterarnos de inmediato de todo lo que hacen y no hacen los gobiernos de turno. Antes de la internet, había que depender de periódicos y noticieros apenas para medio enterarse de lo que ya se había hecho y que de por sí, ya nada podíamos hacer. Era la época del periodismo como el cuarto Poder de las democracias.
Los costarricenses estamos muy agradecidos con los milagros que ocurren a diario en Costa Rica. Ese es el plan A. Milagros con unas pocas convenciones colectivas a las que la Sala IV, les ha señalado como inconstitucionales algunos artículos, aunque falta aún el milagro de las sanciones. Milagro que el FEES prestó al país algunos miles de millones ociosos en el 2021, dizque para ayudar en algo con la pandemia. Milagro que aún haya medio país con alguna motivación para votar en las elecciones presidenciales y un tercio del país para votar en las elecciones municipales. Y así, hay miles de milagros que nos han ayudado a sobrevivir a la gran mayoría de costarricenses, a pesar de los deficientes últimos gobiernos. Ese es el plan A.
Ojalá continúe para Costa Rica la bendición de los milagros como plan A, pero los costarricenses necesitamos urgentemente un plan B, para complementar en algo a los milagros. Para eso es un nuevo gobierno. Pero el nuevo gobierno de turno no es solo el nuevo presidente, todos los partidos políticos representados en la Asamblea Legislativa son también parte del nuevo gobierno de turno. Pero no un plan B solo de opiniones y comentarios personales del Presidente, diputados y ministros. Tiene que ser un plan B de ideas y proyectos serios, sobre todo de reactivación económica, provenientes de la seriedad que se supone tienen los partidos políticos de donde salieron electos todos esos funcionarios públicos.
En la Asamblea Legislativa, los diputados tienen mucho que hacer, mucho que arreglar, mucho que corregir. Empezando por recordar que según el TSE, los diputados electos, representan a las diferentes comunidades del país, excepto los mal llamados diputados nacionales, que son escogidos a dedo por el candidato presidencial, que antes era uno y ahora el PUSC quiere que sean dos. Lo importante es que tengamos trabajo productivo en beneficio de nuestro país y en beneficio de todos los costarricenses.
Desde el exterior, instituciones como el FMI, la OCDE, la CEPAL y otras muchas instituciones periódicamente le indican a nuestro país todas las cosas en que se puede mejorar. Hay análisis, estadísticas y comparaciones con nuestra historia y con otros países, en la mayoría de actividades económicas y sociales existentes.Y desde el interior, desde nuestra realidad diaria, no se ha resuelto todavía el caso cochinilla, el caso diamante, la trocha, el cementazo, eliminar las pensiones de lujo, las repúblicas independientes, el salario escolar, los abusos y privilegios salariales de las convenciones colectivas, evaluar y corregir el FEES, las listas de espera de la CCSS y de expedientes sin resolver en el Poder Judicial, etc, etc, etc.
Vamos bien, cada vez estamos haciendo más uso del cuarto poder como democracia. Cuarto poder ampliado, con el periodismo y todos los demás costarricenses por medio de todas las redes sociales, para seguir asumiendo por la Patria, esta enorme y difícil responsabilidad de controlar y enderezar el rumbo de la clase política. Ya sabemos que al periodismo se le ha considerado desde hace muchos años el cuarto poder en las democracias. Pero está claro también que en los tiempos actuales, ese cuarto poder incluye en general a toda la opinión pública, sobre todo por la influencia y participación creciente de la gran mayoría de costarricenses por medio de todas las redes sociales.
Adelante con el cuarto poder de las democracias, con la participación de cada vez más y más costarricenses, en la solución de los problemas nacionales, por medio de todas las redes sociales, para que todos los costarricenses sigamos disfrutando de nuestra democracia a la tica, de nuestra democracia del pura vida.