
Este 8 de marzo debemos rendir un homenaje a todas aquellas mujeres que defienden sus derechos, a aquellas que han sido silenciadas al acabar con sus vidas o que algunos han querido callar ante la defensa igualitaria de sus derechos.
Este 8 de marzo conmemoramos el Día Internacional de la Mujer en razón de aquel 25 de marzo de 1911 cuando el incendio de la fábrica Triangle Shirtwaist acabó con la vida de más de 140 trabajadores, la mayoría de ellos, mujeres.
Es así como el 8 de marzo acabó de oficializarse en 1977, cuando la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) proclamó el Día Internacional por los Derechos de la Mujer.
Por ello, hoy de pie debemos aplaudir a aquellas mujeres empoderadas, luchadoras y que defienden sus derechos de manera equitativa, propiciando la igualdad y el respeto entre hombres y mujeres, sin extremos innecesarios que propaguen la discriminación y que no llevan a la unión en sociedad.
Asimismo, insto a la sociedad a denunciar toda forma de explotación, abuso o maltrato hacia cualquier ser humano y a propiciar la unión en contra de las tiranías y a favor de la paz, la igualdad y la no discriminación.
La igualdad de género es un principio constitucional que estipula que hombres y mujeres somos iguales ante la ley, lo que significa que todas las personas, sin distingo alguno, tenemos los mismos derechos y deberes frente al Estado y la sociedad en su conjunto, por lo que constituir extremos no contribuye a una sana convivencia.
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