San José, 19 feb (elmundo.cr) – La diputada Gloria Navas recalcó la importancia de las garantías jurisdiccionales para asegurar el debido proceso.
“Nuestro país es ejemplo del mundo, porque somos una nación que nace prácticamente desde que nosotros estamos pequeños con ese sentido de libertad y de paz en nuestros corazones”, aseguró.
Navas señaló que “es importante hacer mención de lo que es el debido proceso en Costa Rica, las garantías esenciales, porque se piensa de alguna manera, y eso ha torcido el concepto, de cuando hay garantías jurisdiccionales y especialmente en materia penal y procesal penal, es una alcahuetería y que a la víctima no se le protege”.
“No hay nada más falso que esas circunstancias, porque las garantías existen y lo que el debido proceso protege es precisamente que se lleven a cabo procesos judiciales, jurisdiccionales, acordes con la Constitución y con los derechos fundamentales”, manifestó.
La diputada insistió en que “el garantismo no es alcahuetería, el garantismo es la posición teórica y eficaz en la vida del proceso penal y de las investigaciones y el trabajo de los Poderes de la República en estos temas, sujetos a derechos fundamentales esenciales de la condición del ser humano”.
“En el proceso de lo que se llama el garantismo costarricense y en general en los temas internacionales, están las garantías de defensa de una persona. Si hay una acusación personal contra algún ciudadano, el ciudadano tiene derecho a que se le diga de qué se le imputa, cuáles son las causas que se le hacen cargos, tiene derecho a una defensa, tiene derecho a poner testigos y de igual manera la víctima puede participar y tiene garantías en el Código Procesal Penal, pero también habrá actividad del Ministerio Público en las acusaciones”, explicó.
Navas comentó que “ese es un equilibrio básico en lo que son garantías de carácter esencial. Aquí estos señores arroceros que están tienen derechos fundamentales de manifestarse, de hacer reclamos y eso es debido proceso también y garantías constitucionales”.
“Tienen derecho a expresarse de tal manera, que sí es importante entender que el garantismo judicial no es un relajo, ni una falta de cumplimiento de garantías constitucionales”, concluyó.