La lógica del refrán popular, “Sin cacao, no hay chocolate”, es más que evidente. pero… ¿Cómo justificar que existiendo el cacao, no tengamos chocolate? Es decir, una mejor educación pública, mejor seguridad social, y nos sintamos más seguros en la calle y en nuestras casas.
Cuando los perfiles profesionales del Estado, justifican el no poder invertir en educación, en pagarle a la Caja Costarricense del Seguro Social, en inversión social en general, especialmente dirigida a los sectores pobres y más pobres del país, y a no invertir lo necesario en la seguridad pública, pues el argumento primordial es la ausencia de recursos para poder corregir muchas cosas, cosas que razonablemente pueden ser comprendidas como parte de la herencia de otros gobiernos, que de paso, también justificaron la carencia de inversión por el mismo motivo, simplemente nos lleva a investigar sobre la calidad del “chocolate” que se tiene.
El periódico digital “El Mundo CR”, en un artículo titulado: “Costa Rica mejora en ingresos y empleo, pero cae en salud, educación y seguridad, según análisis basado en la OCDE”, del 15 de mayo del 2026 (enlace al artículo que se aporta), textualmente indica:
“…Los resultados reflejan una paradoja cada vez más visible en el país: mientras algunos indicadores económicos muestran recuperación y crecimiento, los pilares tradicionales del modelo costarricense presentan señales de debilitamiento.
El análisis revela que los ingresos de los hogares aumentaron un 36,6% respecto al promedio registrado entre 2006 y 2022, mientras que el empleo mejoró un 30%. Sin embargo, la seguridad cayó un 64,4%, la salud un 44% y la educación un 39,1%. Además, la satisfacción con la vida mostró un descenso del 12,7%.
El puntaje total ponderado del país pasó de 5,78 durante la administración Alvarado a 4,8 en el período Chaves, lo que representa una reducción cercana al 17% y profundiza la tendencia de deterioro observada en varios indicadores sociales y de bienestar.
La administración Chaves destaca principalmente por mejoras en ingresos y empleo, impulsadas por la recuperación económica posterior a la pandemia, la atracción de inversión extranjera y un mayor dinamismo en algunos sectores productivos. No obstante, el estudio también señala fuertes retrocesos en seguridad ciudadana, salud pública y educación…” (01,2026)
¿Qué sucedería si usted, amable lector, pudiera comprobar, con los enlaces de internet, del propio Ministerio de Hacienda, que en los años 2022, 2023, 2024 y 2025, se tuvieron superávits presupuestarios, y que la suma de todo ese dinero equivale aproximadamente a 2 billones, 663 mil millones de colones?
En las siguientes líneas, y de la manera más sencilla, se detalla el superávit de cada año, acompañado del enlace al sitio del Ministerio de Hacienda, para que el dato pueda ser verificado:
Superávits presupuestarios del gobierno, en colones:
2025 a diciembre 487 mil millones
https://www.hacienda.go.cr/docs/CP062025cifrasfiscales.pdf
2024 a diciembre 520 mil millones
https://www.hacienda.go.cr/docs/CP09-Cifras_Fiscales_a_Diciembre_2024.pdf
2023 a diciembre 729 mil millones
https://www.hacienda.go.cr/docs/cp09-2024.pdf
2022 a diciembre 927 mil millones
https://www.hacienda.go.cr/docs/CP102023.pdf
Aproximadamente 2 billones 663 mil millones de colones.
Por otra parte, el enorme exceso de divisas, que circulan en nuestra economía, cuyo origen lícito o que procede de otras latitudes, tal vez no tan lícitas, como el blanqueo de capitales, los capitales de inversión especulativos, o llamados “golondrina”, no serán objeto de este artículo; solamente se dirá que las Reservas de divisas que se tienen en el Banco Central, se acercan a los 21 mil millones de dólares, eso equivale aproximadamente a unos 9 billones, 870 mil millones de colones. Hace 4 años, en mayo del 2022, las reservas eran aproximadamente de 6300 millones de dólares; y si se hace una simple resta, la diferencia son 14 mil 700 millones de dólares, los cuales han sido intercambiados por colones en la economía.
Seguidamente se presentan, en líneas simples, los datos y los enlaces a sitios con la información:
Reservas de divisas en el Banco Central:
2026 a mayo reservas del Banco Central 20 mil 341 millones de dólares.
https://es.tradingeconomics.com/costa-rica/foreign-exchange-reserves
Se espera, en un futuro cercano (junio 2026), sobrepasar los 21 mil millones de dólares, aproximadamente 9 billones, 870 mil millones de colones.
Pero entonces, ¿Cómo se explica que con tanto dinero –“cacao”- se esté haciendo tan mal chocolate?
La deuda del Estado con la CCSS
Si se toman en cuenta los distintos datos que difieren sobre el monto de la deuda del estado con la CCSS, donde ya se han barajado ciertas medidas para darle sostenibilidad a la seguridad social, entre ellas, disminuir de un 60% a un 40%, el porcentaje de pensión que se recibirá en su momento, y cuya deuda, según la auditoría de la firma Deloitte, a diciembre del 2024, correspondía a 2 billones 763 mil millones de colones; mientras que una auditoría hecha por la Contraloría General de la República, según el informe DFOE-BIS-IAD-00009-2024, indica que la deuda a diciembre del 2023 representan 3 billones, 600 mil millones de colones.
Solamente para contextualizar al amable lector,
Total Superávits de 4 años: 2 billones, 663 mil millones.
Deuda según Deloitte: 2 billones, 763 mil millones.
Deuda según contraloría: 3 billones, 600 mil millones.
Reservas Banco Central: 9 billones, 560 mil millones.
Para entendernos mejor, en términos simples, los superávits presupuestarios del 2022 al 2025, fueron dineros que la Asamblea Legislativa le aprobó al Estado, dineros que usted y yo pagamos con nuestros impuestos, para que el Gobierno -que es quien los ejecuta- desarrolle los proyectos que planificó, pero fueron dineros que precisamente no se ejecutaron, o dicho de otra forma, no fueron usados. Y como se viene hablando de la CCSS… pues tampoco se utilizaron en pagarle parte de la deuda con la seguridad social; de ahí que las listas de espera para ser atendido sean cada vez más largas, la calidad del servicio se esté reduciendo, la posibilidad de pensiones cada vez más precarias, para los actuales trabajadores y las generaciones futuras, pueda ser una lamentable realidad. Mientras el sector médico privado, el sector farmacéutico privado, se hace cada vez más rico… ¿Y los pobres, y la clase media? ¿Vamos a volver al tiempo donde solamente las clases altas y privilegiadas tenían acceso a una jubilación digna y a la medicina para atender sus enfermedades? Porque ese escenario era el que existía en Costa Rica, antes de la creación de las Garantías Sociales y de la Caja costarricense del seguro Social.
La educación pública:
Hablar del porqué el Gobierno de la república, ha manifestado no contar con dinero para financiar aumentos presupuestarios a las Universidades públicas, es un tema que tendrán que negociar y que cada uno establecerá sus razones, de tal manera que no se entrará en dicha cuestión; más bien, resulta de interés el tema de la educación pública, dirigida a nuestras escuelas y colegios.
El periódico digital “El Mundo CR”, en un artículo titulado: “Defensoría denuncia miles de millones de colones congelados mientras estudiantes reciben clases en condiciones precarias”, del 09 de junio del 2026, y basado en un informe técnico de la defensoría de los Habitantes, indica que las lecciones de este 2026, iniciaron con 389 órdenes sanitarias, mismas que son extendidas por el Ministerio de Salud, en contra de instalaciones del Ministerio de Educación Pública, pertenecientes al mismo Estado, y gestionados por el mismo Gobierno de la república, y que según el artículo, ni siquiera hay una planificación para reparar o remodelar. Pero a nivel nacional son 871 notificaciones sanitarias, y de ésas, 101 casos en categoría “roja” -el rojo en los códigos de colores, normalmente significa peligro- y mientras tanto, los dineros que pagamos los ciudadanos con nuestros impuestos, sin resolver las inmensas necesidades existentes, si, por nuestros niños y niñas, por los jóvenes, en la educación pública de nuestro país, y los dineros sin usar.
El artículo, basado en el informe de la Defensoría, hace referencia a lo obsoleto del manejo presupuestario de las Juntas de educación, es decir, le hecha la culpa a los padres de familia, y a ciudadanos, que con la mayor voluntad, destinan su tiempo y su esfuerzo por la educación en sus comunidades. Lo que pasa, es que los problemas aparentes de gestión, precisamente no son de ahora, y no se está “descubriendo el agua tibia” con esto, y aunque se ha recibido una herencia nefasta, por el desinterés de pasados gobiernos, la verdad es que se ha hecho poco por la educación pública, pero no solamente en lo que es infraestructura, si no también en los experimentos académicos, donde en un momento en particular, el docente tenía muy poca relevancia en el proceso de enseñanza-aprendizaje, y la responsabilidad fue asignada paulatinamente al estudiante, y a los padres de familia en el hogar… Pero, ¿Quién fue a la universidad para estudiar docencia, será acaso el profesional docente, el estudiante o los padres de familia? ¿Cómo aplicar un modelo educativo constructivista, sin la preparación conceptual, tecnológica y de infraestructura de los participantes, para así asemejarnos -según algunos- a los países Escandinavos? Por cierto, ¿Sabe cómo está la infraestructura de la escuela o colegio de su comunidad? Es un tema que a todos nos debería interesar, eso incluye a los líderes del crimen organizado, ¿O es que los niños y niñas de ellos, no comparten al igual que todos los menores, la ilusión y el deseo de aprender?
Hoy se sigue buscando una ruta de salida para encontrar soluciones a los problemas mencionados -hay otros retos con actores también importantes- pues la llamada “Ruta de la Educación” parece un mito urbano, como “La llorona” o la leyenda de “La Segua”, y no vale que por el poco interés de los gobiernos, los padres de familia, teniendo o no el ingreso o el poder adquisitivo, tengan que buscar en la educación privada, una supuesta mejor calidad educativa, agrandando la brecha entre las clases sociales, haciendo que solamente los que tienen los recursos económicos, puedan optar por oportunidades de movilidad social, que a veces solamente la educación proporciona.
La seguridad pública:
La señora presidente de la República, hace unos días, presentó una serie de iniciativas en materia de seguridad. es posible estar de acuerdo con algunas propuestas, inclusive, con mayor o menor medida, pues hay unas que parecen bastante lógicas, y que uno se pregunta, ¿Porqué a nadie se le ocurrió antes?
Lo que sucede es que también hay otras preguntas tan valiosas en materia de seguridad:
- ¿Porqué no se habla de inversión en infraestructura y unidades móviles nuevas para nuestros cuerpos de seguridad pública? Es lamentable visitar alguna Delegación de la fuerza Pública como ciudadano, y escuchar a nuestros oficiales excusarse por situaciones que escapan de sus manos, de los otros cuerpos de seguridad no es posible hacer referencia. Mientras tanto el crimen organizado con su dinero puede adquirir los mejores vehículos, además de las instalaciones necesarias.
- ¿Porqué no se habla de invertir en equipos de protección, de tecnología y de armamento? Simplemente no es justo enfrentar a nuestros policías, armados con una pistola 9 milímetros, y a veces con un chaleco antibalas, con las bandas del crimen organizado que parecen -según lo describen los propios cuerpos policiales- como pequeños ejércitos, armados y equipados “hasta los dientes”.
- ¿Porqué no se plantean nuevos instrumentos que ataquen el blanqueo o lavado de dinero, el trasiego de las ganancias del crimen organizado, para que el exceso de dólares, la burbuja inmobiliaria, los préstamos extorsivos, y los demás delitos asociados, no sigan invadiendo la economía costarricense?
Si el dejar de invertir en educación, en seguridad social, y en seguridad pública, ha sido por negligencia, descuido, pereza administrativa, flaco favor entonces le han hecho a la sociedad costarricense; pero si la estrategia de nuestros políticos, ha sido quedar bien con los empresarios que contribuyen con sus campañas electorales, es decir, por mero negocio, simplemente es una bajeza, y a la muestra más lamentable de la pérdida de la conciencia social, y del concepto más elemental de humanidad, ya que una sociedad como la nuestra, sin buena educación pública, sin acceso a buenos servicios de salud públicos, y sin los cuerpos de seguridad del estado, que garanticen la seguridad de la vida humana, la seguridad patrimonial de los habitantes, y del fiel cumplimiento de la ley en cuanto al orden social, el liberalismo económico deja de tener sentido, y la idea de “Nación” se difumina en la lucha feroz, donde es el más fuerte quien tiene y hace uso del poder, y no el imperio de la ley.
Otras fuentes utilizadas:
Defensoría denuncia miles de millones de colones congelados mientras estudiantes reciben clases en condiciones precarias.
Firma auditora Deloitte confirma millonaria deuda del Estado con la CCSS.
Laura Fernández presenta 6 proyectos de ley sobre seguridad: incluye mayores castigos por ataques a policías y trabajo en cárceles.
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El autor es Licenciado en Banca y Finanzas, egresado de un posgrado en dirección Estratégica y persona con discapacidad visual.