
Invertir en Infraestructura es invertir en competitividad. Ejemplo de ello es el inicio de funciones de la nueva terminal de contenedores en Moín. Mejorar nuestros puertos, aeropuertos y carreteras tiene un efecto directo sobre la productividad de las empresas y por ende, sobre la competitividad del país. Lamentablemente, de seguir con el modelo tradicional, nuestro país está lejos de solventar sus carencias en infraestructura.
Según el Estudio Económico de América Latina y Caribe, realizado por la CEPAL, en el 2017 América Latina invirtió, en promedio, 4.8% del PIB. No obstante, Costa Rica tuvo una inversión que apenas alcanza el 2% del PIB, lo que nos ubica en la posición 15 entre 17 países.
Asimismo, en el recién publicado Índice de Competitividad Global del 2018, Costa Rica ocupa la casilla 55 entre 140 países, lo cual nos ubica un puesto por debajo respecto al año anterior, a pesar de tener una leve mejora en la calificación de 61.7 en 2017 a 62.1 en 2018. No obstante, nos encontramos muy lejos de la calificación de Chile que obtuvo una puntuación de 70.3 y se ubicó como el primer país de la región.
Cabe mencionar, que nuestro país destaca en los indicadores de Educación y Salud, y en este último resaltamos por estar entre los mejores 15 del mundo. Antes bien, presentamos carencias en temas como Estabilidad Macroeconómica y Dinamismo Empresarial, ambos correlacionados con el sector Infraestructura, en el que ocupamos la casilla 78 y somos octavos a nivel latinoamericano.
Específicamente, Costa Rica se ubica en la posición 124 de 140 en cuanto a calidad de las carreteras, rubro en que obtenemos una puntuación de 2.7 de 7 puntos posibles, mientras que el promedio mundial es de 4.3. Asimismo, en conectividad de las carreteras ocupamos el puesto 111 entre 140 países. Por otra parte, en relación con la calidad de los puertos, nos ubicamos en la posición 89 con una calificación de 3.5, muy por debajo del promedio mundial de 5.37. Caso similar para la eficiencia de los aeropuertos, en la que ocupamos la casilla 77 entre 140 países.
Por tanto, es importante implementar políticas públicas que busquen mejorar la calidad de la infraestructura, dado que es un sector, que se encuentra directamente relacionado con el crecimiento económico y la competitividad del país. De seguir con el modelo tradicional no lograremos realizar los cambios necesarios para realizar las mejoras que demanda el país, por lo que debemos mirar a nuevos modelos como las Alianzas Público Privadas en aras de desarrollar obra pública de manera eficiente y así mejorar la calidad de vida de todos los costarricenses.
El Proyecto de Ley 20929 que presenté a la corriente legislativa en el mes Agosto pretende fortalecer la Ley de Concesiones vigente por medio de los siguientes componentes: fortalecimiento de la etapa de pre-inversión, flexibilización en los procesos de contratación del Consejo Nacional de Concesiones, e introducción de la figura de optimización de activos.
—
Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, fotocopia de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@elmundo.cr.