
La Policía Municipal constituye la vigilancia y la protección permanente de la comunidad, una medida muy oportuna y necesaria estrictamente local, valga la redundancia que; ojalá adopten todas las municipalidades del País, por tanto, proponer una policía única, resulta ser una soberana y solemne necedad. Único debe ser, como lo es en la actualidad, el Ministerio de Seguridad Pública, con salarios y medios técnicos mejores a cargo de un Ministro honrado y competente. Durante el recién pasado debate televisivo de cinco candidatos a presidente, la Pomada Canaria y el sueño de “Cannabis” ha sido el tren eléctrico y el Metro, temas, protagonistas de las propuestas a los electores; cuyas realizaciones muy a futuro, no solucionan la pobreza extrema, los precarios y menos el desempleo, porque los que no tiene un trabajo tampoco disponen de dinero para comprarse el boleto del bólido sobre rieles.
Como de costumbre los “dimes y diretes” no elevaron la personalidad de nadie, por el contrario lograron que una dama desconocida de la calle tachada de “loca” pero que a la postre fue rechazada por el Hospital Psiquiátrico como sana de mente, a la postre del debate que había visto, gritó a todo pulmón, que antes y después de las elecciones, se debería declarar “Luto Nacional” en todo el territorio.
Un viejito, abstemio, quien acompañaba a la dama de “armas tomar”, en sordina, agregó; que para la salud del País sería mejor no votar a ser indeciso y sufragar a ciegas y sin convicción.
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